miércoles, 19 de marzo de 2014

ANTE LA VIII ASAMBLEA DE LA ASOCIACIÓN: UN COMPROMISO CON EL BUEN GOBIERNO Y LA BUENA ADMINISTRACIÓN.



La celebración de la próxima asamblea ordinaria de esta Asociación, que tendrá lugar el día 25 de marzo, ha de ser la oportunidad para iniciar un proceso de revisión serio del documento de propuestas de buen gobierno y buena administración que se elabora con motivo del inicio de cada legislatura autonómica, a través del cual precisar objetivos concretos de mejora y establecer puntos de posible compromiso con otras organizaciones.

No se puede negar que algunas de las propuestas contenidas en dicho documento –hecho público al comienzo de la presente legislatura, en 2011- han sido abordadas por parte del Gobierno de Aragón y por los responsables del Departamento de Hacienda y Administración Pública, como son el impulso de una normativa de calidad de los servicios públicos, un boletín estadístico de la función pública, un estudio sobre el clima laboral o la elaboración de una norma sobre transparencia, entre otras, pero todo ello se ha producido en el marco de una gestión pública que sigue sin desterrar la arbitrariedad en la toma de decisiones y que no ha acometido, con convicción y rigor, una reforma adecuada de la función pública para reforzar valores como la legalidad, la profesionalidad y la ética pública. Las medidas aisladas que se propugnan se diluyen, sin más, si no responden a un programa claro de gobierno de regeneración y fortalecimiento institucional. Ese marco general, hoy por hoy, sigue sin existir.

Por dicho motivo, no podemos descartar el riesgo de que las medidas puestas en marcha sean puramente cosméticas –sin eficacia real- o que se implanten con una ínfima calidad, como ocurre en el caso del boletín estadístico de personal al servicio de la Comunidad Autónoma de Aragón, cuya información carece de la debida claridad, precisión y fiabilidad. Sin pasos decididos y reales en la mejora de la gestión pública, cualquier programa anunciado de transparencia y calidad no hace sino abonar el campo para el escepticismo y la desconfianza y malograr las posibilidades ciertas de regeneración que tales medidas contienen.

Pero esta Asociación no está ni mucho menos instalada en la crítica y la oposición a todo lo que se haga o se proponga desde el Gobierno, sea el actual, los pasados o los futuros. Hemos realizado un esfuerzo permanente de propuesta –un ejemplo de ello es el documento de alegaciones al Anteproyecto de Ley de Función Pública de Aragón, que no ha merecido la menor respuesta por parte del Departamento de Hacienda y Administración Pública-, pero también de exigencia, y esto segundo es lo que no parece gustar a los responsables institucionales. Mientras los recordatorios de deberes legales sigan resultando molestos para quienes ejercen responsabilidades públicas, las mejoras que puedan producirse en el funcionamiento de nuestra Administración resultarán mínimas. Sin la plena recuperación de la cultura de la legalidad no hay ni habrá calidad democrática en nuestra vida administrativa e institucional.

Hemos de observar con cautela y espíritu crítico –lo que no excluye el ánimo constructivo- todas las iniciativas lanzadas desde el Gobierno, como es el caso del reciente Anteproyecto de Ley de Transparencia Pública y Participación Ciudadana, pues tales iniciativas carecen del aval de la ejemplaridad previa. Quienes han sido incapaces de adecuar su actuación, durante años, al régimen legal del derecho fundamental de petición, como mecanismo de participación ciudadana en los asuntos públicos, no pueden esperar que acojamos con entusiasmo sus iniciativas, pues ellos mismos, con su conducta previa, han devaluado el alcance de cualquier iniciativa legal que imponga compromisos de apertura y transparencia.

Pero ni la obligada cautela ni la experiencia acumulada durante los años de actividad de esta Asociación –ante unas instituciones que carecen de reflejos para el diálogo con la sociedad civil- nos van a llevar a desistir de nuestro empeño de formular propuestas de buen gobierno y buena administración, y de procurar su debate público con posteriores iniciativas y actuaciones. Este objetivo, probablemente, constituye el punto de mayor interés de la Asamblea que esta Asociación celebrará el próximo martes 25 de marzo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...



Este es un trabajo de fondo y constante, en el que no vale la impaciencia.

Anónimo dijo...


Veo que domina el escepticismo, y no faltan motivos.