viernes, 4 de abril de 2014

TIEMPO DE COMPROMISO.



El compromiso profesional de los servidores públicos es de carácter permanente, y ninguna circunstancia nos exime de actuar en todo momento con la máxima voluntad de eficacia, cumplimiento de la legalidad y realización del interés general. No hay razón válida para relajar o suspender temporalmente el conjunto de obligaciones que nos corresponden. Mucho menos en momentos de crisis o dificultad como los que ahora atravesamos.

Las instituciones públicas están al servicio de los ciudadanos y nosotros, como profesionales públicos, estamos al servicio de la Administración, lo que supone estar necesariamente al servicio de los ciudadanos. Nuestra ética de servicio público nos liga directamente al aseguramiento efectivo de los derechos de los ciudadanos y al correcto funcionamiento del Estado de Derecho y del conjunto de servicios públicos que corresponde prestar a las Administraciones.

La Administración Pública cuenta con una doble naturaleza: institucional e instrumental, cuya articulación pasa necesariamente por el desempeño profesional de los servidores públicos. Así, la función pública, de acuerdo con el carácter institucional de la Administración, queda directamente vinculada a la satisfacción del interés general, y ello ha de hacerlo con criterios de imparcialidad y eficacia indiferente –sin que importe el signo político del Gobierno de cada momento-, pero es también, considerando el aspecto instrumental de la Administración, una estructura subordinada al Gobierno para el cumplimiento de los objetivos políticos de quienes ejercen la función de gobierno de forma legítima, como resultado de la voluntad democráticamente expresada por los ciudadanos.

Los tiempos de crisis que vivimos –crisis económica, política e institucional- y el presente momento de dificultad e inestabilidad del Gobierno de Aragón –con el conjunto de ceses producidos que certifican el fracaso de la gestión desarrollada- no pueden suponer más que una llamada aún mayor al compromiso y a la responsabilidad de todos los servidores públicos. Hoy más que nunca la función pública debiera dar ejemplo de consistencia y rigor, de compromiso inequívoco con la superación de todos los graves problemas que aquejan a la Administración de la Comunidad Autónoma, de desempeño eficiente, anteponiendo los objetivos comunes a los meros intereses personales.

Compromiso y exigencia, incluyendo también la exigencia a nosotros mismos, son la actitud que nos demandan las especiales circunstancias que en la actualidad ponen a prueba la calidad de la función pública, de todos y cada uno de sus integrantes.

3 comentarios:

Anónimo dijo...


Campoy, recambio de Saz en Hacienda tras el dato de déficit.

HA.

Anónimo dijo...


Comentario:

qué experiencia tiene en temas de Hacienda Pública: la contabilidad, la contratación y las finanzas públicas son totalmente distintas a las privadas, suponiendo que domine éstas. El cargo de Consejero exige algo más que lo que aporta.

Anónimo dijo...

Estas ofertas complementarias, son unas migajas, tanto de libre, como de promoción interna, comparado con el personal interino que esta trabajando en la Diputación General de Aragón.
Y los sindicatos son conscientes de ello, y yo como trabajadora también.
Estoy de acuerdo con que se revise, se reclame y se hagan las cosas bien, con beneficio para todos