lunes, 22 de septiembre de 2014

LA REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA TAMBIÉN INCUMBE A LA SOCIEDAD CIVIL.



Llevamos unos meses oyendo hablar de diversas iniciativas de los partidos políticos para abordar medidas de regeneración democrática –se barajan propuestas que afectan básicamente al estatuto jurídico de los responsables políticos-, pero no sería bueno que la ciudadanía, quienes pertenecemos a la sociedad civil y nos hallamos fuera de las instituciones, pensemos que la “calidad democrática” –pues de eso debe tratar la regeneración, ha de consistir en devolver calidad a nuestra democracia- es un tema que concierne exclusivamente a la clase política, es decir, a los dirigentes de los partidos políticos y a los responsables institucionales.

La calidad democrática ha de ser una suma de la calidad de nuestras instituciones y de la calidad de nuestra sociedad. Y la calidad de esta última es, en gran medida, responsabilidad de los ciudadanos. Una sociedad apática o cínica, una sociedad irrespetuosa o insolidaria, una sociedad despreocupada por la legalidad o por el bien público, es un obstáculo insalvable para la calidad democrática. Aunque nos dotásemos de las mejores instituciones y de unos políticos excepcionales, tanto en competencia como en integridad, el funcionamiento de la democracia resultaría mediocre con una ciudadanía de baja calidad.

El comportamiento cívico y los valores de la convivencia son responsabilidad exclusiva de los ciudadanos, y es a nosotros a quien nos toca cuidarlo y profundizar en ellos. El respeto a los derechos de cada uno debe comenzar por los propios ciudadanos, de manera que seamos capaces de construir entre todos una sociedad civilizada, desde la cual exigir a las instituciones públicas un respeto a todos y cada uno de los ciudadanos, lo que debe traducirse tanto en el sometimiento estricto a la legalidad –sin abusos ni desviaciones de poder- como en la promoción de la dignidad y bienestar general, posibilitando la existencia de una sociedad decente.

Lo mismo cabe decir de las administraciones públicas. Difícilmente cabe exigir a los responsables políticos comportamientos que los propios funcionarios públicos somos incapaces de adoptar. El respeto a la legalidad ha de ser nuestra principal seña de identidad, pero también la vocación de servicio al ciudadano y el compromiso con los objetivos de la organización. Ni la desmotivación –el repliegue y la ausencia de iniciativa- ni el servilismo –el someterse a cualquier mandato superior, sea correcto o incorrecto- son actitudes admisibles en el seno de la función pública. Los ciudadanos esperan de quienes somos responsables de prestar los servicios públicos otra actitud de mayor compromiso con los fines que justifican su existencia y con los principios que ordenan su funcionamiento. La inamovilidad en la condición de funcionario público, sin el compromiso con la legalidad y con el servicio a los ciudadanos, deja de ser una garantía para transformarse en un privilegio injustificado, cuya revisión tarde o temprano se incluirá en las medidas de regeneración democrática.

19 comentarios:

Anónimo dijo...




Debe promoverse una ética de la ciudadanía para cimentar bien la sociedad democrática.

Anónimo dijo...


Ante las próximas convocatorias electorales, quien más quien menos clama por la denominada "regeneración democrática". Se proponen múltiples medidas, se supone, para recuperar el buen nombre de la política y de las instituciones democráticas, que hoy sufren la desafección de una buena parte de la ciudadanía.

antonio tarabini

Anónimo dijo...


El ciudadano ya no se conforma con votar cada cuatro años, en el caso que lo haga. Demanda también participación durante el transcurso de la legislatura, ello exige, entre otras cosas, una democratización interna y externa de los partidos políticos. El relativo auge de Podemos (¡qué viene el coco!) puede explicarse por la desazón ciudadana respecto a sus teóricos representantes

tarabini

Anónimo dijo...




CHA ha destacado que la regeneración política no es cuestión de palabras y reuniones sino una realidad que se debe transmitir a la ciudadanía a través de actos concretos. José Luis Soro, presidente de CHA, destaca que “en Chunta Aragonesista lo llevamos haciendo desde hace tiempo: renunciando a privilegios, gobernando sin corrupción, con transparencia sobre nuestras cuentas y patrimonios y siendo pioneros en abrir cauces de participación y en el uso de las redes sociales como vínculo directo de contacto con la ciudadanía”.

Durante el acto de clausura de la ESCUELA DE VERANO 2014, que se ha cerrado con una visita a la exposición +ARA instalada en Boltaña, el presidente de CHA ha recordado que “las nuevas formas en política, economía, igualdad, comunicación… son la herramienta para que la política se vea como lo que debería ser: una herramienta al servicio de la ciudadanía que se ejerce con honradez”.

Ha destacado el papel de los jóvenes en estos momentos “porque tienen que capitanear su propio futuro, ese que otras generaciones no hemos podido garantizarles” y en este sentido destaca que “no se trata de poner caras nuevas y más jóvenes en las mismas líneas de trabajo, se trata de ver qué proponen y respaldar para que se impulsen sus ideas”.

radio huesca

Anónimo dijo...


La regeneración democrática, un debate sobre el que el PP quiere llevar la voz cantante en Aragón al haber propuesto la creación de una comisión al efecto, no ha encontrado respuesta en el resto de grupos, conscientes del uso político que pretenden los populares. La responsable del PP en la comunidad cobra como presidenta del Gobierno y como presidenta del partido. Nada ilegal, pero se niega a prescindir del segundo sueldo como exigen en el PSOE para iniciar el debate. Y el secretario general del PP, Octavio López, reclama hablar sin condiciones previas. Un bucle con aire electoralista.

epa

Anónimo dijo...



José Carlos Rosales. Poeta

"La regeneración es una tarea pendiente desde hace cien años"

Anónimo dijo...


La regeneración ética del pesimista.

Anónimo dijo...


Ahora que a tantos políticos se les llena la boca de “regeneración” y “ética”, los partidos políticos deberían ponerse de acuerdo para impedir que los condenados por corrupción, especialmente los cargos públicos, puedan ser indultados, que cumplan íntegramente su condena y que les embarguen todos sus bienes hasta que devuelvan el dinero que nos han robado a todos. Eso sí generaría confianza entre los ciudadanos, si se aplicase.

Claro que con el impulso regenerativo ético que desprenden comparecencias parlamentarias como la de “Todo es mentira salvo algunas cosas”, con la que Rajoy solventó la corrupción que afecta a su partido con el caso Gürtel y el de los papeles de Bárcenas, no vamos a llegar muy lejos. Por no hablar de la desternillante explicación de la indemnización en diferido otorgada por el PP a su extesorero, con la que María Dolores de Cospedal nos deleitó.

Y cito al PP porque es el partido que está en el Gobierno y tiene mayoría absoluta en todas las instituciones, porque en otros partidos y en otras administraciones hay también corrupción a mansalva.

Como dijo el gran Jaume Perich: “Un optimista es aquel que cree que todo tiene arreglo. Un pesimista es el que piensa lo mismo, pero sabe que nadie va a intentarlo”.
Decida usted mismo a qué grupo pertenece

jose yoldi

Anónimo dijo...


pensemos en medidas de regeneración para nosotros mismos.

Anónimo dijo...


Curiosamente, tendemos a predecir mal nuestro futuro. Creemos que vamos a tener más tiempo del que realmente vamos a tener, ya que no dejan de surgirnos imprevistos. Incluso muchos negocios funcionan sabiéndolo. Por ejemplo, después de los excesos del verano queremos adelgazar, así que nos apuntamos a un gimnasio. Hay dos posibilidades: o pagar 40 euros al mes o pagar 300 euros por todo el año. Como en la primera opción nos gastamos 480 euros, elegimos la segunda. Y para cuando nos damos cuenta, ya hemos vuelto a nuestros hábitos de siempre. Y del gimnasio, nada de nada. Eso no debe apurarnos, es algo común. Sobreestimamos la capacidad de cambio de los demás cuando ni siquiera cambiamos nosotros mismos.

Anónimo dijo...


Veamos ideas de expertos en desarrollo personal. Las sugerencias son mantener cierta armonía entre lo que pensamos, decimos y hacemos (equilibrio interno) junto con la consistencia entre lo que queremos, sabemos y podemos hacer (equilibrio externo). Siempre nos ayudará seguir nuestro locus interno o voz interior, ya que “en algún momento entre su infancia y hoy en día, sin saber cómo ni porqué, la claridad se desvaneció y usted comenzó a prestar más atención al mundo que a su propia voz interior. El mundo le habló con voz fuerte y convincente de manera que usted se resignó a someterse a sus exigencias” (Marcus Buckingham). En eso consiste el locus interno: en “decidir por uno mismo lo que uno quiere hacer sin dejarse influir por agentes externos”. Y es que, como dicen los consejeros de carrera, “si tu trabajo y tu propósito no van acompañados, vas a cambiar de sitio el problema”.

Anónimo dijo...



Otra expresión de la idea anterior nos la ofrece George Kinder: “todos llevamos dentro un ansia secreta. Un ansia que a medida que pasa el tiempo se convierte en pesar secreto. Este ansia es diferente para cada uno de nosotros, pues es la expresión anhelada en lo más profundo de nuestro ser. Nuestras vidas serán satisfactorias y valiosas en la medida en que podamos, cada uno de nosotros, llevar a cabo todo lo que se esconde en nuestro corazón”.

Sin duda, una forma muy profunda de buscar nuestra regeneración personal. Aunque, ¿quién es más fácil que se regenere? ¿Nosotros o los partidos políticos? ¿O son cosas que van de la mano?

Anónimo dijo...


La regeneración democrática es muy urgente. Oportunidades han tenido PSOE y PP de profundizar en ella. Lamentablemente se ha hecho casi lo contrario. No se asumen responsabilidades. Se desvía la atención. El «y tú más» prevalece ante todo. Con paripés como la Ley de Transparencia o la de financiación, que controla las donaciones a los partidos pero no a las fundaciones de los partidos vamos apañados. O con la ocupación de las más altas instancias del Estado (Tribunal Constitucional, Consejo de Estado, Defensor del Pueblo, etc) por destacados dirigentes políticos en un ejemplo de imparcialidad impresentable. Por no hablar de las famosas puertas giratorias.
Y aún hay gente que se extraña del fenómeno PODEMOS. Está bastante claro.

Anónimo dijo...


En Ciudadanos (C’s) Aragón iniciamos el nuevo curso político con tanta energía e ilusión como responsabilidad, ante ese papel de liderazgo participamos en la regeneración política y democrática que tanto necesitamos los aragoneses y españoles, dentro de un contexto histórico único en el que atravesamos una profunda crisis económica, política y ética.

Por un lado, los viejos partidos, anclados en el inmovilismo de un sistema que les beneficia y que no están dispuestos a modificar, han renunciado a situar a los ciudadanos en el centro de sus iniciativas. Y, por el contrario, los populismos y mesianismos utilizan el desamparo político y la desconfianza que sufren muchos ciudadanos con fines oportunistas; así como los nacionalismos, aprovechando la debilidad política e institucional, están poniendo en riesgo la convivencia y el futuro de todos los españoles.

Sin embargo, alejados de estas actitudes, Ciudadanos queremos liderar una necesaria Tercera Vía de centro reformista que traslade la voz del ciudadano a las instituciones y que lleve a cabo todas aquellas reformas profundas que son necesarias, anteponiendo el interés general a las siglas y a los partidos, porque así entendemos la política, como un mecanismo de transformación social, no como un chiringuito para asegurar cuotas de poder, en el que sumar sanas voluntades multiplica el bienestar común.

De esta manera, comenzamos tan ardua andadura en el pasado curso político, donde conseguimos un fabuloso resultado en las Elecciones Europeas, que permite que el discurso de Ciudadanos llegue también al Parlamento Europeo de la mano de nuestros dos eurodiputados, Javier Nart y Juan Carlos Girauta. Y, en este nuevo curso, las Elecciones Municipales y Autonómicas serán otra cita electoral esencial para tener voz en muchos municipios e instituciones de Aragón, donde la corrupción y el amiguismo se han institucionalizado por culpa de las prácticas corruptas de los viejos partidos.

Por tanto, empieza un año muy importante en la breve pero intensa historia de este partido, un momento clave para que Ciudadanos se convierta en la alternativa al bipartidismo para salir de la crisis y una opción de regeneración política al servicio de los ciudadanos.

Y es el momento de sumar y de encontrar soluciones, de demostrar que los aragoneses no somos súbditos, que somos ciudadanos y que tenemos la obligación moral de rebelarnos, con absoluta convicción, para hacer ver a nuestros representantes políticos que están a nuestro servicio para gestionar, de una manera eficaz, los recursos que nosotros mismos les proporcionamos mediante un esfuerzo diario transformado en impuestos, porque Aragón merece la pena.

Demostramos y seguiremos demostrando día a día que, con humildad, trabajo e ilusión, nuestros sueños pueden hacerse realidad y, a buen seguro, estaremos a la altura de los retos que afrontaremos juntos, con proyectos ciudadanos serios, viables y regeneradores, apoyados en la fuerza de los aragoneses y en aquello que nos une como sociedad para construir, entre todos, un futuro mejor.

orlando suarez

Anónimo dijo...



En Aragón hace falta gente nueva y nuevos programas, estamos anclados desde la era de Marcelino y venga quien venga, aquí no cambia nada

Anónimo dijo...



Hace falta renovar la clase política, pero miedo me dan estos nuevos aires populistas que traen los nuevos proyectos nacientes

Anónimo dijo...

Se habla mucho de la regeneración democrática en referencia a los partidos, lo que se tendría que traducir en una mayor severidad hacía la corrupción y en una mejor transmisión de preferencias entre representados y representantes. Sin embargo, no se habla nunca de la regeneración ciudadana, la cual cosa sería tanto sino más esencial que la susodicha regeneración de la política.

¿En qué consiste la regeneración ciudadana? En que los electores no voten a los políticos que prometen ayudas sociales para ganar votos; en no aprovecharse de las ayudas existentes en lugar de buscarse la vida; en no vivir a costa de los demás, práctica legal pero mucho peor que muchas cosas ilegales. Los políticos no tienen por qué secundar siempre los sentimientos populistas de la población.


Anónimo dijo...


Las Cortes debaten crear una comisión especial sobre regeneración democrática.

epa

Anónimo dijo...



EFE 25/09/2014

El Pleno de las Cortes de Aragón debate y vota hoy la creación de una comisión especial de estudio sobre medidas para la regeneración democrática, que fue propuesta por el PP en la Mesa y Junta de Portavoces.

La presidenta del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, anunció en el pasado debate sobre el estado de la comunidad la puesta en marcha de medidas para conseguir esta regeneración democrática y eliminar la desafección ciudadana hacia los políticos.

Para cumplir esta promesa, el Grupo Parlamentario del PP tuvo la iniciativa de solicitar esta comisión especial de estudio, que tiene como objetivo la elaboración de un dictamen que incluya cuantas iniciativas legislativas sirvan para "recuperar la confianza" de la sociedad en la utilidad de las instituciones públicas y de los partidos políticos.

Previsiblemente, el PAR apoyará la propuesta del PP, pero el secretario general del PSOE Aragón, Javier Lambán, ya ha anunciado que "no se sentará a negociar" medidas de regeneración con el PP hasta que la presidenta aragonesa, Luisa Fernanda Rudi, renuncie a su doble sueldo.

CHA está "dispuesta a sentarse" con Rudi, siempre que las medidas que plantee sean "creíbles", mientras que hace unos días desde IU anunciaron que no participarán en la ponencia porque es "oportunista y electoralista".