viernes, 18 de septiembre de 2009

¿QUÉ DEFIENDE COMISIONES OBRERAS?

La Federación de Servicios y Administraciones Públicas de Comisiones Obreras de Aragón ha promovido un recurso de casación ante el Tribunal Supremo contra la Sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón, el pasado 7 de julio, en el recurso contencioso interpuesto por esta Asociación contra el Decreto del Gobierno de Aragón que aprobó la Oferta de Empleo Público de 2007.

Dicha sentencia –apoyándose en lo ya señalado por dicho Tribunal en la sentencia recaída con anterioridad en el procedimiento especial de protección de derechos fundamentales, planteado igualmente por esta Asociación contra la citada Oferta de Empleo Público- desestimaba el recurso formulado, declarando conforme a derecho la Oferta aprobada en su día por el Gobierno de Aragón. No obstante, la sentencia rechazaba las causas de inadmisibilidad –por la alegada falta de legitimación de la Asociación para impugnar dicha Oferta- que habían sido planteadas por la Administración y los sindicatos codemandados –UGT y CCOO- y rechazaba igualmente la condena en costas a esta Asociación, solicitada a su vez por la Administración y la representación de UGT.

Cabe preguntarse por el objeto del recurso de casación promovido por el sindicato Comisiones Obreras contra la citada sentencia, que declaraba ajustada a derecho la Oferta de Empleo Público de 2007, pese a no incluirse en ella los puestos de trabajo ocupados por funcionarios interinos, como exige el artículo 7.4 de la vigente Ley de Ordenación de la Función Pública. ¿Se busca defender los intereses de los trabajadores, al ser ese el fin propio de los sindicatos? ¿Se pretende exigir el respeto de la legalidad por parte de la Administración? ¿Se defiende, acaso, el derecho fundamental de los ciudadanos para acceder en condiciones de igualdad a las funciones públicas?

No, nada de ello es lo que se persigue con el recurso de casación promovido. Podríamos decir que, justamente, lo que se persigue es lo contrario. Lo único que disgusta a Comisiones Obreras de tal sentencia es que en la misma se haya admitido la posibilidad de que esta Asociación impugne ante los Tribunales el Decreto del Gobierno de Aragón que aprueba una Oferta de Empleo Público. Acaso se persigue que tal facultad sea monopolio exclusivo de los Sindicatos, cuando convenga a su estrategia.

Se pretende, por lo tanto, con dicho recurso que los trabajadores –qué otra cosa son los miembros de esta Asociación- no puedan hacer valer su interés en que la Administración se ajuste a la legalidad en materia de función pública. En especial, se pretende que nadie pueda cuestionar ante los Tribunales las medidas de función pública que emanen de la negociación colectiva. No olvidemos que la Oferta de Empleo Público de 2007 contaba con el aval de Comisiones Obreras en las respectivas Mesas de Negociación y en la Comisión de Personal.

Un sindicato que persigue únicamente silenciar a las organizaciones cívicas que han hecho de la defensa de los valores constitucionales y de la lucha contra la arbitrariedad del poder político su principal objetivo debieran reflexionar sobre los intereses a los que sirven. Desde luego, no es la defensa de los intereses de los trabajadores lo que ejercen, pues el primer interés de todo trabajador es que la legalidad se respete. Olvida Comisiones Obreras que la ley, en un Estado de Derecho, es la principal protección de los ciudadanos en el conjunto de sus relaciones –incluidas, claro está, las laborales- frente a los posibles abusos del poder político o económico.

La falta de aprobación de una Oferta de Empleo Público, en los términos que exige la Ley, es una vulneración del derecho al trabajo de los ciudadanos –al trabajo en la función pública- y del derecho de todos los trabajadores que, ya incorporados como interinos a la Administración, se ven privados de la posibilidad de obtener la estabilidad que se prevé para los servidores públicos.

Sólo el olvido de algo tan básico puede explicar que un sindicato como Comisiones Obreras –o, por precisar mejor, su Federación de Servicios y Administraciones Públicas de Aragón- haga causa común con los responsables de la Función Pública del Gobierno de Aragón y su arbitraria actuación y se convierta en su principal valedor.

Estamos, sin embargo, plenamente convencidos de que la inexplicable estrategia de Comisiones Obreras está llamada al fracaso, al fracaso jurídico y al fracaso social. La primera vez que Comisiones Obreras acudió al Tribunal Supremo –con igual pretensión- pudo ser una decisión equivocada. La segunda vez que Comisiones Obreras plantea un recurso de casación, con idéntica finalidad de privar de capacidad a esta Asociación para acceder a los Tribunales, ya no puede calificarse como error, sino como un indicio inequívoco de la pérdida de rumbo y de identidad que aqueja a ese sindicato.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Una opinión:

Acierta plenamente el Banco de España al decir que se sobrevalora la influencia sindical en la democracia actual española, mirando su representatividad laboral.

Es voz común en el pueblo, que los sindicatos actuales están obsoletos (anclados en teorías, consignas y actuaciones decimonónicas). No representan, ni mucho menos, a la clase trabajadora, (no afiliados la inmensa mayoría) y que son parasitarios del dinero de los ciudadanos, que les llega de la mano gubernamental, para así tener tranquila la calle. Lo más penoso es que la clase obrera más precaria como los autónomos y los de PYME no se sienten defendidos por los sindicalistas enchufados. Mucho han de cambiar para ser creíbles.

Anónimo dijo...

¿Una opinión?

¿Trabaja el sindicalista liberado por el bien de los demás trabajadores o es un geta que vive de puta madre y esgrime el paripé de la lucha sindical para justificarse?

Hartos´ del sindicalista liberado

Anónimo dijo...

Otra opinión:

Yo diría mas: los sindicatos no defienden al trabajador, solo a ellos mismos, para poder seguir chupando del bote.
Un compañero mío de escuela, vago a más no poder, repetidor de todos los cursos habidos y por haber, todo el dia de fiesta y todo el dia protestandolo todo, desde su mas tierna infancia, acabó como liberado y te lo encuentras ahora todos los dias de copas por los bares (de lunes a domingo) con conflictos con todo el mundo.....y siempre de la cuerda que mas le paga (lease partido u organizacion politica...) un pena ....

Anónimo dijo...

Otra opinión:

En mi corta época laboral civil, de CCOO salí aburrido, ni minusvalía ni nacional, solo defendían y mimaban al extranjero. ¿y yo que pago impuestos?

Y en UGT a causa de mi mujer mandamos a tomar viento a la abogado, en Zaragoza, previo pago de 30 euros solo para verle su asquerosa jeta y estuvimos 3 minutos pues dijo su eminencia que no era viable el caso, que ¿quien ha hecho esta reclamación?. Pues se lo dimos todo mascado ......... 30 euros dividido por 3 minutos que tarde en mandarla al cuerno = 10 euros minuto, ............muy buen oficio si señor, me apunto al gremio.

LA guinda es que no soy abogado y ganamos el caso en los juzgados de lo social con indemnización, toma yaaaaaaa, en fin, otra cosa es que entienda algo de Derecho, pero ......................

Son pesebreros y están subencionados por tanto , ....

Un saludo

Anónimo dijo...

Otro:

pos yo debo ser un iluso,creo que si nos defienden....

Anónimo dijo...

Yo, incrédulo de mí, creía que los sindicatos estaban para defender los intereses de los trabajadores. de sus afiliados, ¿de los que se financian?. Bueno es saber que todavía existen, porque yo, personalmente, creia que que eso era cosa del pasado.

Anónimo dijo...

Una reflexión o confesión:

Por qué dejé de creer en los sindicatos.

Los sindicatos como agrupación de trabajadores con unos intereses comunes, por los que luchan con intención de mejorar su situación laboral quedó muy lejos.

Evidentemente los sindicados son trabajadores la gran mayoría de ellos pero ya no son ellos quienes toman las decisiones, ahora las tomas empleados del sindicato, asalariados acomodados retribuidos en parte por las cuotas de los trabajadores que forman parte del colectivo como por los impuestos de ciudadanos no sindicados y “fuera” del círculo de protección que brinda la organización sindical.

Me llaman la atención los “acomodados” en los sindicatos, véase entre ellos a sus máximos dirigentes, y su condescendencia tanto con los empresarios como con el Gobierno se ha forjado a base de subvenciones millonarias a modo de “relajante” sindical, es decir, suavizar sus posturas y reivindicaciones a cambio de dinero. Quien calla otorga y no es tiempo de callar, es tiempo de todo lo contrario. Cuanto más grave sea la situación mayor deberá ser la remuneración al silencio. Como ejemplo valdrían los 265 millones de euros pagados por los contribuyentes andaluces a los diferentes sindicatos.

Se ha llegado a un punto donde lo fundamental es defender la cartera y el sillón mediante amistades y favores a base de subvenciones millonarias soportadas por todos los contribuyentes y que por tanto éstos también deberían ser considerados en las actuaciones sindicales.

Es cierto que en ocasiones los sindicatos actúan pero hoy por sus actuaciones no han pasado más allá de los simples pataleos, mucho menos de lo que la situación de crisis actual exige, por tanto mi idea respecto a los sindicatos españoles o al menos del mayor número de sindicados, es negativa pues me parece que han perdido su razón de ser, pasando de luchar al lado del trabajador a situarse al lado contrario, es decir, al lado del beneficio económico.

La situación actual deja víctimas a ambos lados del camino, a los ciudadanos no sindicados que financian con sus sueldos los despachos de los diversos “mandamases obreros” y por otro a los trabajadores sindicados, de los cuales sus representantes se han olvidado y a los que salpican, sin tener culpa, el cieno que se ha apoderado de los que un día fueron obreros.

En mi opinión, si no fuesen financiados por el Gobierno actuarían por deber y no por interés como sucede hoy en día, entonces cambiaría mi opinión, espero que suceda aunque temo que no será posible.

Anónimo dijo...

Como suele decir mi padre, el problema de los sindicatos, radica en que a partir de la segunda planta de su sede, tienen despachos demasiado amplios.

Tanto en UGT como en CCOO hay mucha gente que trabaja por y para los trabajadores, pero quedan tapados por los trepas, y los que estan ahi para vivir del cuento.

Anónimo dijo...

Pásate un día por CNT e infórmate o visita el web. Sin liberados y sin subvenciones de ninguna clase.

Salud y Libertad!

Anónimo dijo...

Si los sindicatos no están quejándose de la forma que algunos os gustaría es porque no tiene razones para hacerlo… Los sindicatos no se quejan cuando las cosas van mal sin más, se quejan cuando desde los gobiernos se toman decisiones que afectan negativamente a los trabajadores, y la verdad es que ahora no se está dando el caso (por lo menos a nivel estatal).

Lo que pasa es que algunos no soportan eso y les da rabia que no todos vayan detrás suyo contra el gobierno.

Anónimo dijo...

Los "Sindicatos" deben financiarse exclusivamente de las cuotas de sus afiliados. Me gustaría que los impuestos que yo pago no sirvieran para la financiación de estas asociaciones.

Anónimo dijo...

Tanto CCOO como UGT son “intocables”. Pocos medios de comunicación se atreven a importunarlos. Hacen y deshacen en connivencia con grandes empesas y politicos a cuenta de pingües beneficios ignorando, cuando no despreciando directamente, a los trabajadores a los que deberían defender.

Anónimo dijo...

Me da la impresión de que aquellos que tachan a los sindicatos de “acomodados” son realmente los “acomodados”, casi ninguno de ellos están afiliados y si lo son, no son parte activa de ningún sindicato y no me refiero a que ostente cargo alguno dentro de la organización del propio sindicato o en algún órgano de representación de trabajadores en la empresa, si no a que participe dando sus opiniones, apoyando o criticando las acciones de ellos, informando de situaciones poco deseables, etc,

He sido miembro electo de un comité de empresa y como es lógico he recibido todo tipo de críticas desde mi punto de vista es algo normal ya que siempre he actuado desde mi punto de vista, que probablemente no sea de la misma forma que otra persona abordaría el mismo problema, siempre las he aceptado y he invitado a los demás compañeros a que se unan a algún sindicato y puedan defender esa postura que me están manifestando y no comparto. Pero en mi experiencia estas manifestaciones nunca han salido de un pasillo ni se han plasmado en un papel.

En definitiva, creo que son mas culpables de la mala marcha de los sindicatos, estos visionarios que ven los toros de la barrera conociendo un problema y no actuando. Me da la impresión de que a la mayoría de la gente les gusta que les gobiernen y que les gobiernen según sus anhelos, de la misma forma que el padre o la madre intentan atender los deseos de su bebé cuando este llora.

En cuanto a la corrupción que pueda haber la hay, pero siempre te encuentras que cuando se conoce un caso de corrupción la gente prefiere cuchichearlo en el pasillo o en el bar, a denunciar actuando de manera adecuada al indeseable.

Anónimo dijo...

Le duela a quien le duela, el sindicalismo en España está pervertido y vendido al mejor postor… el estado y los empresarios. Los amagos de acciones muchas veces son sin la “aprobación” de estos pseudo funcionarios que se llaman sindicalistas. Aunque seguro debe haber algunos que creen en lo que hacen… ¿algunos en plural?

Anónimo dijo...

Hay que mencionar que hay más sindicatos que CCOO y UGT, lo mismo que hay más partidos que PP y PSOE

Anónimo dijo...

Después de casi 8 años, me di de baja como afiliado en CCOO. No le encontraba ningún sentido a mi vinculación a la organización y lo que es peor, me parece que las líneas a seguir por los sindicatos no son las que se están llevando a cabo en la actualidad.

Anónimo dijo...

El hombre, decía Abraham Lincoln, nunca ha encontrado una definición para la palabra libertad. Los sindicatos tienen miedo a pronunciarla; ni siquiera quieren oír hablar de ella.

Oroel dijo...

¿Pueden pactar sindicatos y Administración cosas contrarias a la Ley? Porque se viene haciendo, y sin consecuencias de ningún tipo. Parece que los acuerdos firmados con los sindicatos estén exentos del control de legalidad. Y no debería ser.

Anónimo dijo...

¿Puede ejercer un liderazgo ético alguien que desconzoca la ética?