jueves, 27 de noviembre de 2008

COMPARECENCIA ANTE LA COMISIÓN DE PETICIONES DE LAS CORTES DE ARAGÓN. (Tercera y final)

INSATISFACTORIA REALIDAD DE LA FUNCIÓN PÚBLICA ARAGONESA.

Nuestra Asociación surge, en gran medida, como reacción a un estado de cosas que nos preocupa enormemente. Esta preocupación responde a nuestra estricta percepción y valoración, ya que se carece de un análisis o diagnóstico objetivo de la situación de la función pública aragonesa y de una valoración del clima laboral existente. Ambos son requisitos indispensables entre otros para abordar la reforma de la función pública aragonesa y el desarrollo legal que requiere el estatuto básico del empleado público.

Vemos que el principio de legalidad -el respeto a las reglas- va dejando de ser el valor central en el ejercicio de la función pública y que, en su lugar, se trata de imponer, como valor, un ejercicio profesional, diligente e instrumental, al servicio de la dirección política, aunque ello deba hacerse con olvido del necesario respeto a la ley. Consideramos que una pretensión tal es desconocer el sentido y el valor de la función pública. Si queremos mantener el respeto por nuestra profesión y por nosotros mismos, debemos reaccionar frente a esa tendencia de obviar y relativizar la legalidad, indispensable referente no sólo para todo funcionario público sino para la misma existencia del Estado de Derecho.

Basta contemplar el régimen de selección de personal para apreciar el grado de vulneración de la legalidad alcanzado en el ámbito de la función pública aragonesa. A pesar de que constituye una obligación del Gobierno de Aragón la aprobación anual de la oferta de empleo público, en la presente década, son más los años en que no se ha aprobado oferta, cinco -2001, 2002, 2005, 2006 y 2008- que aquellos en que se ha aprobado, tres -2003, 2004 y 2007-, y en los años en que ha habido no se han atendido las necesidades reales ni se han incluido la totalidad de las plazas que exige la ley. Y ello ha generado una alta tasa de interinidad -acaso ya una cuarta parte del total de la plantilla-, lo que ha supuesto un evidente menoscabo del modelo constitucional de función pública, ya que el deber de objetividad de los servidores públicos exige la garantía de permanencia en el empleo, garantía que no se da para el personal interino.

Ahora bien, si lo que se pretendiese conseguir fuera una función pública meramente instrumental, para ejecutar las decisiones políticas, con independencia del respeto a la legalidad, nada mejor que incrementar la temporalidad en el empleo, para que la falta de garantía de permanencia debilite el deber de objetividad y de sometimiento a la ley de los propios empleados públicos.

A dicho incumplimiento en materia de selección de personal se añaden otras disfunciones detectadas, como son: la proliferación de entidades de derecho público y empresas públicas con procedimientos de selección de personal que no se ajustan al estatuto básico, como hemos puesto de manifiesto reiteradamente; la ausencia de una carrera profesional, en la que se premie el compromiso con los objetivos y el buen desempeño de las funciones atribuidas; la inexistencia de un sistema de provisión de puestos de trabajo que funcione de modo correcto y regular, que ha provocado que lo excepcional y lo extraordinario se haya convertido en la fórmula habitual de la cobertura de las plazas vacantes; y la falta de controles adecuados de eficacia y eficiencia en la gestión de los servicios públicos.

Junto a ello, además, hay que referirse al desarrollo de una negociación colectiva en la que tanto Administración como Sindicatos parecen haber olvidado los principios de transparencia y legalidad a los que necesariamente han de ajustarse, como lo acredita la cláusula de revisión salarial pactada en dicho ámbito y aplicada por el Gobierno de Aragón, sin ajustarse a las exigencias de la legalidad presupuestaria que le es de aplicación. El carácter justo o legítimo que pueda corresponder al objetivo de mantener el poder adquisitivo de los empleados públicos no justifica, en modo alguno, que pueda realizarse vulnerando los principios de legalidad, división de poderes y distribución de competencias entre Estado y Comunidades Autónomas. Esta Asociación considera además que los objetivos de política retributiva en el ámbito de las administraciones públicas no pueden estar desvinculados de un compromiso con la mejora de los servicios públicos y los objetivos de calidad en su funcionamiento, ni pueden desconocer los criterios de solidaridad y redistribución que lleva aparejados toda decisión de gasto público. Las concesiones realizadas al margen de la legalidad no consolidan ningún modelo de gestión, sino que nos instalan a todos en el terreno del desgobierno, algo que está en las antípodas de la deseable administración de los recursos públicos.

En este contexto es fácil comprender nuestra preocupación, y las razones que ha motivado la creación de esta Asociación, así como el conjunto de iniciativas que hemos adoptado para contribuir a modificar el actual estado de cosas o, al menos, la tendencia o dinámica de los hechos.

Entre dichas iniciativas, recordamos las relacionadas con la selección de personal, por la falta de aprobación de la oferta anual de empleo público o la demora en la ejecución de los procesos selectivos o la irregular selección de personal de entidades de derecho público y empresas públicas. También las relacionadas con la necesaria competencia profesional de los cargos directivos (directores generales y secretarios generales técnicos), a los que corresponden funciones de dirección técnica y no política. Asimismo, la iniciativa respecto a la transparencia y control del personal eventual de los gabinetes del los miembros del gobierno, cuestión sobre la que finalmente nos hemos visto obligados a pedir una comisión de investigación a esta Cámara. También hemos solicitado la elaboración de una estrategia de ética pública en la que figure de manera relevante un moderno régimen de conflictos de intereses de los altos cargos.

Hemos manifestado igualmente nuestra preocupación por el hecho de que las relaciones de puestos de trabajo no aseguren la profesionalidad e idoneidad de los titulares de los puestos de responsabilidad, criterios omitidos, por ejemplo, en la definición de los puestos de la inspección general de servicios o en la modificación del puesto de dirección de la biblioteca de Aragón.

Por último, podemos citar, entre las iniciativas planteadas, la petición de colaboración diligente con las instituciones de control, en especial con El Justicia de Aragón.

Corresponde al Gobierno de Aragón dirigir eficazmente la Administración Pública aragonesa y por ello está obligado a adoptar todas las medidas necesarias para mejorar su funcionamiento, como compromiso ineludible con los ciudadanos, destinatarios últimos de la labor de la Administración y del conjunto de las instituciones públicas. El procedimiento de elaboración del futuro proyecto de ley de la función pública aragonesa, constituye una oportunidad para abordar tales mejoras.

Pero no todo es responsabilidad del Gobierno, ni mucho menos. El estado de la función pública es también resultado de la conducta de cada uno de los funcionarios y demás empleados públicos. Mal cabrá esperar que el Gobierno sea coherente con los valores constitucionales de la función pública si la actitud generalizada de los empleados públicos no es de respeto y reivindicación de tales valores. No es posible reclamar el respeto de la norma y la aplicación de la excepción para uno, al mismo tiempo. No proyectemos exclusivamente sobre el Gobierno y los diferentes cargos directivos la responsabilidad por el estado de la función pública aragonesa, pero no permitamos que quienes gobiernan lo hagan para agravar los males existentes y no para tratar de corregirlos.

Esta Asociación ha expresado reiteradamente su preocupación por la crisis de legalidad, preocupación que derivaría en alarma si, frente a una ilegalidad denunciada y constatada, las únicas respuestas fuesen la indiferencia o el silencio. De consolidarse esta falta de reacción, podríamos deslizarnos hacia la impunidad del poder político, por desistimiento colectivo en la defensa del valor de la ley, lo que sería la ruina definitiva del Estado de Derecho y de la misma democracia, entendida como forma moral de gobierno.


PETICIONES DE LA ASOCIACIÓN ANTE LAS CORTES DE ARAGÓN.

La Asociación ha optado por canalizar sus solicitudes y propuestas positivas a través de un mecanismo de participación directa en los asuntos públicos, como es el derecho de petición, reconocido en el artículo 29 de la Constitución española.

Entendimos que era el cauce adecuado al gozar de la máxima potencialidad por tratarse de un derecho fundamental, vinculante para todos los poderes públicos. Sin embargo los resultados obtenidos en el ejercicio de tal derecho han sido decepcionantes, dada la sorprendente actitud adoptada por la mayor parte de los altos cargos de la Administración de no responder ni acusar recibo de las peticiones realizadas.

Otra modalidad de derecho de petición es la que se ejerce ante las Cortes de Aragón, de acuerdo con lo previsto en su Reglamento. Este ejercicio lo entendemos como un mecanismo de colaboración de los ciudadanos con la labor de impulso y control de la acción de gobierno por el parlamento. Esta labor de petición a los órganos de la Cámara la hemos acompañado, a su vez, de una información directa a todos los grupos parlamentarios sobre las cuestiones que nos han parecido de interés.

Algunas de nuestras peticiones, tras reiterarlas por falta de respuesta, fueron tratadas en la Mesa de las Cortes y archivadas, sin darles el traslado que entendemos era debido a esta Comisión de Peticiones y Derechos Humanos, conforme al Reglamento de las Cortes. Hemos solicitado al Presidente y a la Mesa de las Cortes la reconsideración de tales acuerdos de archivo y estamos pendientes de la decisión que pueda tomar la Mesa de las Cortes.

No queremos reiterar en esta comparecencia estas peticiones ni otras posteriores de las que tampoco hemos tenido ningún tipo de respuesta hasta el momento. Sólo deseamos que tales peticiones sean tramitadas conforme al reglamento de esta cámara.

Queremos concluir manifestando nuestra plena confianza en las Cortes de Aragón y nuestro convencimiento de que van a ejercer el papel institucional que les corresponde en el impulso de una estrategia de mejora de la Administración autonómica, para reforzar la legalidad, la calidad, la transparencia y la ética administrativa en su organización y en su funcionamiento.

Esta Asociación ofrece su más completo apoyo al desarrollo de tales iniciativas para hacer de la Administración autonómica una verdadera organización al servicio del interés general de los aragoneses.

Quedamos a su disposición para responder a todas las observaciones o consultas que deseen formularnos.
Muchísimas gracias por su atención.

TEXTO DE LA COMPARECENCIA DE LA ASOCIACIÓN ANTE LA COMISIÓN DE PETICIONES DE LAS CORTES DE ARAGÓN (SEGUNDA PARTE).

Zaragoza, 27 de noviembre de 2008.

Se reproduce a continuación la segunda parte del texto de la comparecencia efectuada por la Asociación ante la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos de las Cortes de Aragón.

“LA FUNCIÓN PÚBLICA, COMO RESPONSABILIDAD DE TODOS LOS PODERES PÚBLICOS.

La Asociación no sólo pretende incidir sobre los servidores públicos que desarrollan su actividad en la Administración Pública aragonesa, aunque ellos sean los principales destinatarios de nuestra actividad, para procurar el necesario "giro ético" en la función pública.

También hemos de dirigir nuestra actividad al conjunto de las instituciones de la Comunidad Autónoma. Principalmente hacia el Gobierno de Aragón, cuyos miembros son los responsables directos de la Administración autonómica, pero igualmente hacia las Cortes de Aragón, a las que corresponde ejercer el control e impulso de la acción de gobierno -procurando objetivos de buena administración, para lo que se requiere una buena función pública- y hacia el Justicia de Aragón, como institución creada para la supervisión de la actividad de la Administración autonómica, en su labor de protección de los derechos de los aragoneses y de tutela del ordenamiento jurídico aragonés.

La correcta gestión de los servicios públicos, por lo tanto, es una responsabilidad de todas las instituciones y desde la Asociación queremos hacer especial hincapié en ello, y no hemos dudado en dirigirnos a todas ellas para formularles nuestras propuestas e informarles de nuestras iniciativas para la mejora de la Administración y de la función pública.

No podemos negar que el nivel de respuesta, hasta la fecha, tanto por parte del Gobierno de Aragón como de las Cortes de Aragón, no sólo ha sido decepcionante –por la falta de receptividad a las propuestas planteadas-, sino también preocupante, por la generalizada falta de observancia de las leyes y normas que hemos invocado en nuestros diferentes escritos.

La función pública es un elemento esencial en la configuración del Estado de Derecho y, por ello, esta Asociación no dudará en llevar la defensa de sus principios y valores a los Tribunales, cuando ello resulte preciso, o en acudir a las instituciones del Estado, como ya hemos hecho con las Cortes Generales, el Defensor del Pueblo y el Ministerio de Administraciones Públicas.

Creemos que el compromiso decidido del conjunto de las instituciones autonómicas con el buen gobierno y la buena administración debiera partir de ellas mismas, sin necesidad de que los ciudadanos deban requerir lo que es consustancial a la propia existencia de esas instituciones. La experiencia adquirida en nuestros cerca de dos años de existencia nos ha demostrado que las instituciones no han respondido suficientemente a tales expectativas de conducta, y basta para constatarlo la ausencia de respuesta del Gobierno y del Parlamento a la propuesta de aprobación de un Código de Buen Gobierno, con lo que se pretendía trasladar a la Comunidad Autónoma de Aragón algo ya hecho por el Gobierno de España en el año 2005.

Consideramos que reforzar la legalidad y profesionalidad en la actuación de la Administración Pública, corregir sus conocidas disfunciones y asegurar un alto nivel de ética pública en el conjunto de su organización, es un cometido que no puede resultar ajeno a ninguna institución de la Comunidad Autónoma. Gran parte de la actividad desarrollada por la Asociación desde el momento de su creación ha ido dirigida a recordar a cada institución su específica responsabilidad en esta materia”.

TEXTO DE LA COMPARECENCIA ANTE LA COMISIÓN DE PETICIONES DE LAS CORTES DE ARAGÓN (PRIMERA PARTE)

Zaragoza, 27 de noviembre de 2008.

Para posibilitar el conocimiento general del desarrollo de la comparecencia de la Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa que tuvo lugar el martes pasado, 25 de noviembre, ante la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos de las Cortes de Aragón, se reproduce en este blog el contenido de la intervención realizada por Julio Guiral, Presidente de la Asociación, publicando de forma separada las cuatro partes en que fue estructurada.

Más adelante, cuando se disponga de la transcripción de las intervenciones de los portavoces de los Grupos Parlamentarios en la citada Comisión de Peticiones y Derechos Humanos, serán igualmente reproducidas en este blog.

“COMPARECENCIA ANTE LA COMISIÓN DE PETICIONES Y DERECHOS HUMANOS DE LAS CORTES DE ARAGÓN.

Día 25 de noviembre de 2008.

Sra. Presidenta y demás miembros de la Mesa, señorías:

En primer lugar, y en nombre de la Junta Directiva y demás miembros de la Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa, debo agradecer a este órgano parlamentario el haber admitido nuestra petición de comparecencia, haciendo posible con ello nuestro ya viejo deseo de explicar las razones que motivaron la creación de esta Asociación, y exponer, muy resumidamente, las actividades realizadas hasta la fecha –de algunas de las cuales ustedes tienen que ser ya necesariamente conocedores, ya que las hemos formalizado ante las Cortes haciendo uso del derecho de petición-.

Con la presente comparecencia queremos sencillamente compartir algunas consideraciones sobre el estado actual de la Administración autonómica y de la función pública a su servicio, por entender que los ciudadanos, a través de sus representantes, son quienes deben velar por el buen funcionamiento de ambas, y ello exige, como punto de partida, analizar y reconocer sus actuales carencias e insuficiencias, sin otra finalidad que las de ponerles remedio y solución para asegurar los objetivos de legalidad, eficacia y calidad a que todos sin distinción – tanto responsables políticos como servidores públicos y ciudadanos- aspiramos.

LA FUNCIÓN PÚBLICA COMO COMPROMISO DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS: NECESIDAD DE UN GIRO ÉTICO.

El 14 de febrero de 2007, en una sesión celebrada en el Colegio de Abogados de Zaragoza, tuvo lugar la constitución formal de la Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa, entidad con vocación de aglutinar a funcionarios y demás empleados públicos de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón con la finalidad de promover el respeto a las valores, principios y normas que han de presidir y regir el ejercicio de la función pública, contribuyendo con ello al correcto funcionamiento del Estado social y democrático de Derecho y del Estado autonómico que definen la Constitución española y el Estatuto de Autonomía de Aragón.

La Asociación pretende propiciar entre los funcionarios un ámbito de reflexión y de debate, y también de acción, sobre todas aquellas cuestiones relevantes para la mejora de los servicios públicos y para la vigencia de los valores constitucionales en su organización y funcionamiento, de modo que la Administración sea y se perciba como una organización al servicio de los ciudadanos y de la democracia.

La Asociación persigue que los funcionarios públicos sean, en su trabajo diario, los primeros garantes del Estado de Derecho y de los derechos y libertades de los ciudadanos, con un compromiso activo en la corrección de aquellas disfunciones o desviaciones que supongan una quiebra del principio de legalidad o un incumplimiento de los fines propios de las instituciones públicas. Para preservar su independencia de acción, los Estatutos de la Asociación excluyen la posibilidad de recibir fondos públicos de cualquiera de las instituciones de la Comunidad Autónoma.

Dentro del máximo respeto a las funciones que corresponden a los órganos políticos de dirección y al papel que desempeñan las diferentes instituciones y organizaciones, la Asociación sólo pretende que las condiciones de ejercicio de la acción pública se atengan, en todo momento, a unos principios de ética pública imprescindibles, entre los cuales ha de ocupar una posición central el servicio objetivo al interés general de los aragoneses, ya que dicho fin constituye la razón de ser de la Administración autonómica.

Dicha idea se ha querido sintetizar en la noción de "giro ético", como necesidad de que la realidad de la Administración se ajuste cada día más a su modelo constitucional, es decir, que el ser y el deber ser de la Administración tiendan a converger y no a distanciarse. La Asociación entiende que la fijeza o inamovilidad de los funcionarios públicos en su relación de servicio no constituye un privilegio, sino una garantía imprescindible para que su labor de aseguramiento de la legalidad en las actuaciones administrativas se halle debidamente salvaguardada.

Esta Asociación busca, por lo tanto, un decidido compromiso de todos los funcionarios públicos con el funcionamiento más correcto posible de la Administración pública aragonesa, reforzando la confianza de los ciudadanos en la misma y contribuyendo a mejorar la calidad de nuestra democracia.

Es difícil, sin embargo, pretender una ética de los empleados públicos sin efectuar una demanda de igual o superior nivel de exigencia a los altos cargos de la Administración, con la cual propiciar un clima ético en el conjunto de la organización administrativa.

En tal línea de razonamiento, ha de apreciarse el modelo que viene a establecer el Acuerdo de 18 de febrero de 2005 del Consejo de Ministros, por el que se aprueba el Código de Buen Gobierno de los miembros del gobierno y de los altos cargos de la Administración General del Estado (publicado en el Boletín Oficial del Estado de 7 de marzo de 2005, por Orden de 3 de marzo de 2005, del Ministerio de Administraciones Públicas).

En el preámbulo de dicho Acuerdo se afirma que “se hace necesario que los poderes públicos ofrezcan a los ciudadanos el compromiso de que todos los altos cargos en el ejercicio de sus funciones han de cumplir no sólo las obligaciones previstas en las leyes, sino que, además, su actuación ha de inspirarse y guiarse por principios éticos y de conducta que hasta ahora no han sido plasmados expresamente en las normas, aunque sí se inducían de ellas y que conforman un código de buen gobierno”.

Del contenido del citado Código resulta suficientemente ilustrativo su punto primero, referido a principios básicos, con la siguiente redacción: “Los miembros del Gobierno y los altos cargos de la Administración General del Estado actuarán en el desempeño de sus funciones, de acuerdo con la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico, y ajustarán sus actuaciones a los siguientes principios éticos y de conducta que se desarrollan en este Código: objetividad, integridad, neutralidad, responsabilidad, credibilidad, imparcialidad, confidencialidad, dedicación al servicio público, transparencia, ejemplaridad, austeridad, accesibilidad, eficacia, honradez, y promoción del entorno cultura y medioambiental y de la igualdad entre hombres y mujeres”.

Por ello, el “giro ético” que esta Asociación pretende no puede afectar sólo a los servidores públicos, en el desempeño de sus funciones, sino que ha de procurarse para el conjunto de las instituciones públicas que inciden en la orientación y gestión de los asuntos públicos y en la toma de decisiones que afectan a los intereses generales y a los derechos de los ciudadanos”.

martes, 25 de noviembre de 2008

SATISFACTORIA COMPARECENCIA DE LA ASOCIACIÓN ANTE LA COMISIÓN DE PETICIONES Y DERECHOS HUMANOS DE LAS CORTES DE ARAGÓN.

Zaragoza, 26 de noviembre de 2008.

Ayer tuvo lugar la comparecencia solicitada por la Asociación ante la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos de las Cortes de Aragón. Una vez realizada ,esta Asociación quiere subrayar su deseo de diálogo y colaboración con el conjunto de las instituciones autonómicas. La Asociación estuvo representada por dos miembros de su Junta Directiva, Julio Guiral, Presidente, y Félix Gracia, Secretario, corriendo a cargo del Presidente la exposición de la intervención, en cuya preparación habían participado el conjunto de los integrantes de la Junta Directiva.

Tal y como ha deseado esta Asociación desde el mismo momento de su creación, ayer finalmente se tuvo la oportunidad de exponer ante los representantes de los aragoneses las razones que justifican la creación de esta Asociación, así como los fines y objetivos perseguidos, trasladando a los diputados aragoneses los diferentes motivos de preocupación que albergamos una parte de los funcionarios públicos sobre la situación que viven la Administración autonómica y la función pública aragonesa.

Se expuso la necesidad de procurar un “giro ético”, tanto por los servidores públicos como por los responsables e integrantes de las diferentes instituciones autonómicas, para posibilitar que la Administración autonómica sea la organización que debe ser, al servicio de la democracia y de los ciudadanos aragoneses, con una organización y funcionamiento acordes plenamente a los valores constitucionales.

Se insistió en la idea de la función pública como compromiso ineludible de todos los servidores públicos y de la Administración como responsabilidad de todas las instituciones públicas. Se insistió en la necesidad de que las Cortes de Aragón ejerzan su función de control e impulso de la acción de gobierno en todas aquellas cuestiones que conciernen a elementos relevantes de la administración y de la función pública, por su directa incidencia en la calidad de los servicios públicos de todos los aragoneses y en el respeto a sus derechos como ciudadanos.

Se expusieron tanto las disfunciones más graves que se perciben en la actual situación de la Administración autonómica –destacando la crisis de legalidad y profesionalidad existente, puesta de manifiesto por los incumplimientos en materia de oferta de empleo público y selección de personal, carrera profesional, relaciones de puestos de trabajo, provisión de puestos de trabajo, negociación colectiva y régimen retributivo- como las diferentes iniciativas planteadas desde la Asociación respecto a cada una de tales cuestiones.Se hizo especial hincapié en la oferta de empleo público y en la irregular cláusula de revisión salarial aplicada por el Gobierno de Aragón, al margen de la legalidad presupuestaria.

Finalmente, se informó sobre al ejercicio del derecho de petición por la Asociación ante las diferentes instituciones autonómicas, y al alto grado de incumplimiento del mismo tanto por el Gobierno de Aragón como por las propias Cortes de Aragón, concluyendo con un voto de confianza en el papel que corresponde jugar al Parlamento aragonés en el impulso de una estrategia de mejora de la Administración, para reforzar la legalidad, la calidad, la transparencia y la ética administrativa en su organización y en su funcionamiento.

Concluida la exposición realizada por el Presidente de la Asociación, se produjeron las intervenciones de los portavoces de los diferentes Grupos Parlamentarios: Chesus Bernal (CHA), Ana de Salas (PAR), Pilar Fierro (PP) y Ricardo Berdié (PSOE), hallándose ausente Adolfo Barrena (IU). Todos ellos declararon compartir los objetivos de la Asociación y agradecer la intervención realizada, si bien, como es lógico, unos Grupos se mostraron más conformes con las valoraciones y planteamientos realizados -CHA y PP- y otros –PAR y PSOE- expresaron su disconformidad con algunas de las afirmaciones realizadas o iniciativas adoptadas.

No obstante, y al margen de las naturales y comprensibles discrepancias con la orientación de ciertos planteamientos de esta Asociación, la comparecencia de ayer sirvió para escenificar y evidenciar el amplio espacio que corresponde a los ciudadanos –y a los servidores públicos en tanto que ciudadanos y parte de la sociedad civil- en la labor de control del poder político y en la defensa activa del Estado de Derecho y el generalizado apoyo al papel que corresponde a los funcionarios públicos en el aseguramiento diario del Estado de Derecho. Uno de los portavoces parlamentarios señaló en la jornada de ayer que “esa Asociación refuerza a esta Institución con su presencia”.

Podemos llegar a valorar la jornada de ayer como un espaldarazo institucional a la existencia de la Asociación, y debemos agradecer a todos los Grupos Parlamentarios el tono y contenido de sus intervenciones, lo cual constituye un nuevo elemento de exigencia para la actividad que ésta desarrolle en el futuro, habiendo además asumido el compromiso de estudiar las preguntas y otras cuestiones que alguno de los grupos propuso a la asociación.

En los próximos días ampliaremos la información.

lunes, 24 de noviembre de 2008

COMPARECENCIA ANTE LA COMISIÓN DE PETICIONES DE LAS CORTES DE ARAGÓN.

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Zaragoza, 24 de noviembre de 2008. La Comisión de Peticiones y Derechos Humanos de las Cortes de Aragón ha comunicado a la Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa su acuerdo por el que se admite la comparecencia solicitada el pasado mes de diciembre de 2007, convocando a tal efecto a los representantes de esta Asociación para mañana martes 25 de noviembre, a las diez y media de la mañana, con el fin de exponer ante dicha Comisión los fines de la Asociación, así como las iniciativas adoptadas en coherencia con los mismos.

Valoramos muy positivamente el hecho de que tal comparecencia tenga finalmente lugar ante la institución que representa a los aragoneses, al constituir una valiosa oportunidad para exponer públicamente las razones que han motivado la creación de la Asociación y para expresar, de forma razonada, la preocupación por la situación que atraviesa la Administración de la Comunidad Autónoma y la necesidad de que ciudadanos, servidores públicos e instituciones, cada uno desde su responsabilidad específica, contribuyan al correcto funcionamiento de los servicios públicos, desde el respeto a la legalidad y el refuerzo de la profesionalidad y de los valores de la ética pública, con el fin de asegurar el efectivo ejercicio de los derechos de los ciudadanos y la satisfacción del interés general.

La comparecencia será igualmente ocasión para exponer al citado órgano parlamentario la necesidad de que el control e impulso de la acción de gobierno en materia de administración y función pública sean oportunamente ejercidos por la institución parlamentaria, así como para recordar a la Comisión de Peticiones las numerosas peticiones formuladas desde la Asociación, al amparo de lo previsto en el Reglamento de las Cortes de Aragón, sin que ninguna de ellas haya recibido hasta la fecha la tramitación establecida reglamentariamente.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

EL CONSEJERO DE PRESIDENCIA NO ATIENDE LA PETICIÓN DE INFORMACIÓN DEL JUSTICIA DE ARAGÓN, LO QUE PODRÍA CONSTITUIR UN DELITO CONTRA LAS INSTITUCIONES.

Zaragoza, 19 de noviembre de 2008.

El Justicia de Aragón se ha visto en la necesidad de recordar al Departamento de Presidencia la obligación de todos los poderes públicos de auxiliar a dicha Institución en sus obligaciones, según prevé el artículo 19 de la Ley reguladora del Justicia de Aragón. Tal y como señala El Justicia de Aragón en su resolución de 24 de octubre de 2008, “el Departamento de Presidencia ha incumplido dicho mandato al dejar de atender la solicitud de ampliación de información realizada por nuestra Institución y reiterada en tres ocasiones”.

La falta de colaboración del Departamento de Presidencia se produce en relación con la queja formulada por esta Asociación por no haberse incluido en el Proyecto de Ley de Presupuestos para 2008 la cláusula de revisión salarial pactada entre Administración y Sindicatos. Esta inclusión resultaba obligatoria por afectar a una materia, como es el incremento anual de las retribuciones de los empleados públicos, sujeta a reserva de ley, debiéndose establecer anualmente dicho incremento en la respectiva ley de presupuestos, conforme a lo exigido por el Estatuto Básico del Empleado Público.

El incumplimiento de la ley que motivó la queja de esta Asociación –al no respetarse la reserva de ley en materia de incremento de retribuciones- se ve ahora agravado por el hecho de no informar sobre tal asunto al Justicia de Aragón, pese a sus reiterados requerimientos. Se ha incumplido la obligación de auxiliar a esa Institución en el cumplimiento de sus funciones e incurriendo con ello en un ilícito penal, expresamente previsto en el artículo 502 del Código Penal: “En las mismas penas (suspensión de empleo o cargo público por tiempo de seis meses a dos años) incurrirá la autoridad que obstaculizare la investigación del Defensor del Pueblo, Tribunal de Cuentas u órganos equivalentes de las Comunidades Autónomas, negándose o dilatando indebidamente el envío de los informes que éstos soliciten o dificultando su acceso a los expedientes o documentación administrativa necesaria para tal investigación”.

Esta Asociación lamenta que un Departamento al que corresponde la coordinación con las demás instituciones de la Comunidad Autónoma incurra en una actitud de obstrucción de la función supervisora de El Justicia de Aragón, desconociendo tal vez que tal conducta está tipificada penalmente como un delito contra las instituciones.

Dada la gravedad del comportamiento en que se ha incurrido por los responsables del Departamento de Presidencia, y por entender que tales hechos han de ser subsanados de inmediato por su responsable máximo, el Consejero Javier Velasco, esta Asociación se va a dirigir a las Cortes de Aragón para que requieran de dicho Consejero una comparecencia en la correspondiente Comisión de las Cortes de Aragón, para ofrecer la información que le ha sido requerida por el Justicia de Aragón en relación con la cláusula de revisión salarial pactada por Administración y Sindicatos y, sin embargo, no incluida en el Proyecto de Ley de Presupuestos para 2008.

martes, 18 de noviembre de 2008

ÚLTIMAS CONCLUSIONES EN EL CONTENCIOSO SOBRE LA OFERTA DE EMPLEO PÚBLICO: ADMINISTRACIÓN Y COMISIONES OBRERAS HACEN CAUSA COMÚN.

Zaragoza, 18 de noviembre de 2008.



El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha trasladado a la Asociación los escritos de conclusiones finalmente formulados por la Administración, a través de la Letrada de los Servicios Jurídicos, y por el sindicato Comisiones Obreras, relativos al procedimiento contencioso ordinario promovido por esta Asociación contra el Decreto del Gobierno de Aragón que aprobó la Oferta de Empleo Público para 2007.

La Administración insiste, una vez más, en la inadmisibilidad del recurso por falta de legitimación de la Asociación para acudir a los Tribunales contra el Decreto de Oferta de Empleo Público, así como por la existencia de otro proceso idéntico en cuanto al objeto y las partes intervinientes, aludiendo al procedimiento especial de protección de los derechos fundamentales promovido contra el mismo Decreto de Oferta por vulneración del derecho de acceso a las funciones públicas en condiciones de igualdad, reconocido en el artículo 23 de la Constitución.

En cuanto al contenido de la Oferta, y la no inclusión en la misma de la totalidad de las plazas cubiertas por funcionarios interinos, según exige la Ley de Ordenación de la Función Pública a juicio de esta Asociación, se invoca la potestad de autoorganización como facultad para incorporar a la Oferta el número de plazas que se estime conveniente atendiendo a las necesidades de personal. No obstante, la Letrada de la Dirección General de Servicios Jurídicos acaba solicitando que, en el caso de estimarse el recurso, no se declare nulo la totalidad del Decreto, sino que se conserven como válidas las plazas ofertadas, en aras a la seguridad jurídica y administrativa.

El sindicato Comisiones Obreras, por su parte, en su breve escrito de conclusiones vuelve a insistir en la falta de legitimación de la Asociación, que “se ha erigido en defensora en abstracto de la legalidad”, señalando como única petición de su demanda la inadmisiblidad del recurso, si bien añade, en cuanto a la cuestión de fondo y sin necesidad de argumentación alguna, que “tampoco asiste la razón ni el derecho” a la Asociación recurrente. Concluye con una elocuente “adhesión plena” a las conclusiones de la Administración demandada.

Este recurso evidencia el enorme desgaste y esfuerzo que en un Estado de Derecho conlleva la pretensión de que los derechos fundamentales y la legalidad administrativa sean una realidad efectiva y respetada por los poderes públicos. Pone de manifiesto también la sorprendente alianza que Administración y sindicatos establecen para dificultar y entorpecer, en primer lugar, la aplicación correcta de la ley y, en segundo lugar, la acción ante los Tribunales de quien no está dispuesto a que se alcancen pactos y acuerdos contrarios a la ley.

Frente a unos sindicatos que supeditan los derechos fundamentales de los ciudadanos a la invocada potestad de autoorganización de la Administración, y a una Administración incapaz de ejercer sus potestades administrativas en la marco de la legalidad es absolutamente necesario, pese a las dificultades que comporte, invocar y defender el valor de la legalidad como freno indispensable a la arbitrariedad administrativa.

jueves, 13 de noviembre de 2008

CLÁUSULA DE REVISIÓN SALARIAL: ¿INAPLICACIÓN UNILATERAL O PACTADA?

Zaragoza, 13 de noviembre de 2008.


El Proyecto de Ley de Presupuestos de la Comunidad Autónoma de Aragón para 2009 incluye, dentro del Título relativo a créditos de personal, la siguiente previsión: "Con cargo a los créditos presupuestarios del año 2009, no se abonará retribución alguna que vaya vinculada a la evolución de índices sujetos a variación del presente o anteriores ejercicios" (artículo 20.3 del Proyecto de Ley).

Llama la atención que tal previsión -la no aplicación durante el ejercicio de 2009 de la cláusula de revisión salarial pactada en su día por Administración y Sindicatos- se incorpore por vez primera a las normas presupuestarias de la Comunidad Autónoma de Aragón y que tal incorporación se realice, precisamente, para excluir su abono. ¿No fue necesaria su inclusión en la ley de presupuestos para pagarse y ahora es necesaria para no hacerlo? Parece que, con ello, se olvida que la función de las leyes de presupuestos es autorizar gastos públicos y no prohibirlos o excluirlos, pues la no autorización de un gasto basta para impedir su realización, sobre todo en materia de incremento anual de retribuciones de los empleados públicos, sujeto legalmente al límite fijado por las leyes de presupuesto de cada ejercicio.

Esta Asociación solicitó, sin resultado, a los Consejeros de Presidencia, Javier Velasco, y de Economía, Hacienda y Empleo, Alberto Larraz, que el Proyecto de Ley de Presupuestos para el ejercicio del año 2008 incorporase la cláusula de revisión salarial que se decía haber pactado en el marco de la negociación colectiva -acuerdo que vinculaba al Gobierno de Aragón al confeccionar el Proyecto de Ley, pero no a las Cortes de Aragón en su tramitación y aprobación-. Ahora vemos que ambos Consejeros se desvinculan de los compromisos adquiridos con las organizaciones sindicales y, sin que conste un acuerdo sobre anulación o inaplicación de dicha cláusula, introducen un artículo en el actual Proyecto de Ley de Presupuestos para inaplicarla en el presente ejercicio.

Ni entonces ni ahora se ajusta el Gobierno de Aragón a la legalidad, y ni entonces ni ahora los sindicatos han garantizado la publicidad, la transparencia y la legalidad de las retribuciones de los empleados públicos de la Comunidad Autónoma.Permitieron entonces la no inclusión de la cláusula en la ley de presupuestos -seguramente, en la confianza de que tal cláusula se abonaría al margen de la legalidad presupuestaria- y consienten ahora que el Gobierno de Aragón se desvincule de los acuerdos alcanzados sin la menor crítica -acaso por el convencimiento de lo indefendible del abono de una cláusula metida "a hurtadillas" en los créditos de personal, al margen del procedimiento legal establecido-, dando lugar con ello a uno de los episodios más rocambolescos y lamentables vividos por nuestra Administración.

Tampoco el Consejero de Presidencia, Javier Velasco, ha cumplido el deber legal de informar a El Justicia de Aragón sobre la queja formulada por esta Asociación, en relación con la no inclusión de la cláusula en la ley presupuestaria del actual ejercicio.

Esta Asociación, frente al interesado silencio de unos y otros, va a seguir empeñada en que la gestión de los créditos de personal realizada por el Gobierno de Aragón sea sometida al control parlamentario y al escrutinio público, para poder comprobar si en la misma se ha producido un mal uso de los fondos públicos, deslizando con ello el régimen retributivo de todos los empleados de la Administración autonómica hacia el terreno de lo opaco y de lo irregular, es decir, hacia la antítesis de lo que ha de ser una Administración Pública.

Los responsables de tal gestión han de explicar el porqué se hicieron las cosas del modo en que se han hecho y el coste de todo ello. ¿Cabrá justificar, además, que todo ello fue conforme a la ley?

miércoles, 12 de noviembre de 2008

REUNIÓN DE LA JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN: EL TRABAJO DA RESULTADOS.

Zaragoza, 12 de noviembre de 2008.


Ayer tarde, a partir de las siete de la tarde, tuvo lugar una reunión de la Junta Directiva de la Asociación, celebrada en los locales de la Junta Municipal Centro del Ayuntamiento de Zaragoza.

Tras la aprobación del acta de la sesión anterior, el Presidente, Julio Guiral, informó de las principales actuaciones llevadas a cabo desde la anterior reunión de la Junta Directiva, dando cuenta igualmente del grado de cumplimiento de los acuerdos adoptados en tal sesión. Se valoró muy positivamente la receptividad por parte del Ministerio de Administraciones Públicas, Congreso de los Diputados y Senado a la petición realizada, al amparo de los artículos 29 y 77 de la Constitución, respectivamente, para que el Estado vele por el respeto de la legislación básica en materia de función pública por parte de la Administración de las Comunidades Autónomas, en particular en materia de oferta de empleo público y selección de personal. Igualmente se consideró muy oportuna la iniciativa de extender la petición de implantación de códigos de buen gobierno al conjunto de las entidades locales aragonesas, tanto municipios como provincias y comarcas.

De acuerdo con el orden del día aprobado, se analizó la necesidad de retomar las medidas correspondientes al control de la cláusula de revisión salarial aplicada por el Gobierno de Aragón en el año 2008, dada la comunicación recibida desde el Justicia de Aragón en la que se señala que el Departamento de Presidencia ha negado a dicha Institución la información solicitada sobre dicho tema, procediendo por ello a su archivo y a hacerlo constar en el Informe anual, con recordatorio de deberes legales a dicho Departamento. Se aprueba por unanimidad dirigirse a las Cortes de Aragón para solicitar la comparecencia ante las mismas del Consejero de Presidencia, Javier Velasco, para que ofrezca ante el Parlamento la información que ha negado al Justicia de Aragón, dado que ningún responsable político puede ni debe eludir los controles institucionales establecidos por el Estatuto de Autonomía de Aragón. Deberá explicarse, igualmente, el sentido del precepto incluido en el Proyecto de Ley de Presupuestos de la Comunidad Autónoma para 2009, en relación con la inaplicación de una cláusula que nunca fue autorizada por las Cortes de Aragón.

A continuación, se comentaron las acciones realizadas para la preparación de un acto público conmemorativo del Día Internacional contra la Corrupción, el próximo día 9 de diciembre, con el fin de divulgar los contenidos del Convenio de Naciones Unidas contra la corrupción y el papel activo que en la prevención y lucha contra la corrupción se atribuye a los funcionarios públicos en dicho Convenio, ratificado por España en 2006. Se están realizando gestiones para contar en dicho acto con un representante español de la organización Transparencia Internacional.

Por último, se abordó la necesidad de activar, en el plazo más breve posible, un blog específico de debate sobre cuestiones de gestión pública, así como la realización de acciones para ampliar la base de la asociación dentro de la Administración autonómica, mediante la realización de una campaña de difusión de la actividad desarrollada por la Asociación desde su creación hasta este momento.

Como conclusión de la sesión, todos los presentes valoraron muy positivamente el tratamiento que las iniciativas de la Asociación están recibiendo en los medios de comunicación, y muy especialmente en Heraldo de Aragón, lo que debe considerarse como un refrendo de la seriedad de las propuestas realizadas y de la credibilidad obtenida en este año y medio de trabajo que acumula ya la Asociación. Todo ello constituye un poderoso estímulo para mantener y redoblar el esfuerzo realizado.

DEPARTAMENTO DE PRESIDENCIA: DESCONOCIMIENTO DEL DERECHO.

Zaragoza, 12 de noviembre de 2008.


El pasado mes de abril, esta Asociación se dirigió al Presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, para solicitar el impulso por el Ejecutivo aragonés de una normativa aragonesa de desarrollo y aplicación de lo establecido en la Ley Orgánica 4/2001, reguladora del Derecho de Petición, de acuerdo con lo previsto en la disposición final única de esta Ley, al entender que la ausencia de tal normativa de desarrollo podría ser una de las causas del alto grado de incumplimiento de dicho derecho fundamental por parte de los miembros del Gobierno de Aragón y los altos cargos de la Administración autonómica, en relación con las peticiones formuladas por esta Asociación.

Pasados ocho meses, esta Asociación recibe una sorprendente respuesta del Secretario General Técnico del Departamento de Presidencia, Jesús Sánchez Farraces, en la que se afirma, entre otras cosas, que "el derecho de petición aparece recogido en el artículo 29 de la Constitución Española y, por tanto, se configura como un derecho fundamental", se nos recuerda que el desarrollo de los derechos fundamentales está reservado a las leyes orgánicas y que el Estado promulgó la Ley 4/2001, de 12 de noviembre, reguladora del Derecho de Petición, concluyendo que "no corresponde a esta Administración elaborar una norma de desarrollo del derecho de petición, ya que se trata de una materia reservada constitucionalmente al Estado (Cortes Generales) a través de Ley Orgánica".

Parece desconocer el Secretario General Técnico del Departamento de Presidencia tanto los términos de la disposición final única de la Ley Orgánica 4/2001 -donde se prevé expresamente la posibilidad de normas de desarrollo y aplicación de la citada Ley Orgánica por parte de las Comunidades Autónomas- como la jurisprudencia constitucional, en la que se reconoce a las Comunidades Autónomas la posibilidad de regular el ejercicio de los derechos fundamentales en el marco de aquellas materias que sean de su competencia.

La respuesta del Secretario General Técnico del Departamento de Presidencia pone de manifiesto la preocupante falta de rigor alcanzada por nuestros órganos directivos -incluidos los más cualificados, como debieran ser los del Departamento de Presidencia-, pero más que el inexcusable desconocimiento del derecho resulta reprochable que un alto cargo afirme el carácter de derecho fundamental del derecho de petición y, al mismo tiempo, no haya tenido el menor inconveniente en desconocerlo y vulnerarlo de forma reiterada, al no dar respuesta a las numerosas peticiones que le han sido formuladas al amparo de tal derecho.

Un alto cargo de la Administración Autonómica no puede desconocer el derecho -no saber cuál es el funcionamiento de las fuentes del derecho en el Estado autonómico- y desconocer los derechos- no respetar el ejercicio de los derechos fundamentales por parte de los ciudadanos- . Esto ha sucedido, como hemos podido constatar con el escrito del Secretario General Técnico del Departamento de Presidencia al que nos referimos, y debiera alarmar a los máximos responsables de la Administración autonómica como son el Gobierno de Aragón y su Presidente, por el descrédito que puede suponer para una burocracia pública. Sin embargo, ni uno ni otro han tomado hasta la fecha medida alguna para corregir tal situación.

martes, 11 de noviembre de 2008

NECESIDAD DE UN CÓDIGO DE BUEN GOBIERNO EN LA ADMINISTRACIÓN LOCAL ARAGONESA

Zaragoza, 11 de noviembre de 2008.


La Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa se ha dirigido hoy a los Ayuntamientos de las tres capitales aragonesas, en ejercicio del derecho fundamental de petición reconocido en el artículo 29 de la Constitución española, para solicitarles el impulso de un Código de Buen Gobierno, en el que se establezcan los principios que han de regir la conducta de Alcalde, Concejales y responsables de carácter político de la Administración municipal, a semejanza del aprobado en 2005 por el Gobierno de España para sus miembros y los altos cargos de la Administración General del Estado.

Los fenómenos de corrupción política y administrativa que han afectado a diferentes ayuntamientos del país -Marbella, Madrid, Coslada, Estepona, etc- hacen necesario y oportuno que todos los niveles de gestión pública, y en especial aquellos que se hallan más próximos a los ciudadanos, asuman como elemento rector de su actividad un conjunto de criterios éticos claramente visibles para los ciudadanos.

Dichos Códigos de Buen Gobierno, dirigidos a los miembros de los órganos de gobierno y responsables políticos de la Administración municipal, constituyen un complemento imprescindible al Código de Buena Conducta que incorpora el nuevo Estatuto Básico del Empleado Público para el conjunto de servidores públicos de todas las Administraciones Públicas, incluidas las de todas las entidades locales, y han de permitir extender el compromiso con los valores de servicio público y de gestión transparente y responsable al nivel político de la Administración local.

Consideramos igualmente que un liderazgo político claramente comprometido con los valores de servicio público es imprescindible para promover el comportamiento ético en la Administración Pública, sin que resulte admisible ninguna acción de gobierno, dentro de una sociedad democrática, si no es desde un firme compromiso ético de transparencia y responsabilidad en el servicio a la sociedad y al interés general.

Tenemos plena confianza en que la Administración Local Aragonesa, con los Ayuntamientos de Huesca, Teruel y Zaragoza a la cabeza, como pioneros, sabrá responder adecuadamente a la petición formulada por esta Asociación, petición que igualmente se va a dirigir a las tres Diputaciones Provinciales y a las dos asociaciones de entidades locales aragonesas (FAMCP y ASAEL).

Muchas cosas han cambiado desde hace un año para que pueda repetirse el lamentable archivo de una propuesta de este carácter, como hizo en su día la Mesa de las Cortes de Aragón, cuya decisión probablemente pase a engrosar el listado de errores y desaciertos de nuestras instituciones políticas. Ojalá todos aprendamos de esos errores -empezando por la propia Mesa de las Cortes de Aragón-, para no reincidir en comportamientos y decisiones que sólo pueden desacreditar el ejercicio de la actividad política y minar la confianza depositada por los ciudadanos en sus instituciones de autogobierno.

lunes, 10 de noviembre de 2008

EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS ACUSA RECIBO DEL ESCRITO DE LA ASOCIACIÓN: NUEVO EJEMPLO PARA LAS CORTES DE ARAGÓN

Zaragoza, 10 de noviembre de 2008.


El Congreso de los Diputados ha remitido a esta Asociación acuse de recibo al escrito de petición que se dirigió recientemente a dicha Cámara, al amparo del artículo 77 de la Constitución española, con el fin de que desde las Cortes Generales se inste al Ministerio de Administraciones Públicas a vigilar el efectivo cumplimiento del Estatuto Básico del Empleado Público por las diferentes Administraciones Públicas y, en especial, por las Administraciones de las Comunidades Autónomas.

En el citado acuse de recibo, suscrito por la Jefa del Departamento de Registro y Distribución de Documentos, con fecha 3 de noviembre de 2008, y dirigido al Presidente de la Asociación, Julio Guiral, se señala lo siguiente:

"Le comunico que, con fecha de hoy, ha tenido entrada en el Registro del Congreso de los Diputados, su escrito de petición, con el número 045458, habiendo sido trasladado a la Comisión de Peticiones de la Cámara para su oportuno estudio y tramitación.

Palacio del Congreso de los Diputados, a 3 de noviembre de 2008.
LA JEFE DEL DEPARTAMENTO DE REGISTRO Y DISTRIBUCIÓN DE DOCUMENTOS. Marina Ferreira González".

Con dicho acuse de recibo, el Congreso de los Diputados da ejemplo de transparencia en su actuación, al comunicar no sólo la recepción del escrito remitido sino la tramitación dada al mismo. Además, y según dispone el artículo 49.4 del Reglamento del Congreso de los Diputados, la Comisión de Peticiones deberá, en todo caso, acusar recibo de la petición y comunicar al peticionario el acuerdo adoptado. Recientemente, como se reseñaba en este blog, se recibió el acuse de recibo por parte del Presidente de la Comisión de Peticiones del Senado, en relación con escrito similar dirigido a dicha Cámara, comunicando a esta Asociación que el asunto planteado sería objeto de tratamiento en la primera sesión que se celebrase por tal Comisión.

Es de lamentar que, a diferencia de las Cortes Generales, las Cortes de Aragón, a pesar de las numerosas peticiones que le han sido dirigidas desde esta Asociación, no haya trasladado hasta la fecha ninguna de ellas a la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos o, si se ha hecho, se desconozca tal envío, dado que tal Comisión de Peticiones y Derechos Humanos jamás ha comunicado a esta Asociación ningún acuse de recibo y, muchos menos, el posible acuerdo adoptado sobre las cuestiones planteadas. Por su parte, la Mesa de las Cortes, en cinco casos de petición de esta Asociación, ha comunicado su decisión de proceder a su archivo, sin dar a los mismos el preceptivo traslado a la citada Comisión de Peticiones y Derechos Humanos, órgano competente para conocer y decidir sobre los escritos de petición que se dirijan al Parlamento aragonés.

Confiamos en que las Cortes de Aragón no tarden en ajustar su actuación a lo que establecen las normas y a lo que cabe esperar de una institución que representa a todos los aragoneses, aunque sólo sea para no desmerecer ante el ejemplo de corrección y coherencia que han dado, por el momento, las dos Cámaras de las Cortes Generales españolas.

viernes, 7 de noviembre de 2008

FRAUDE DE LEY EN LA PROVISIÓN DE PUESTOS DE TRABAJO: DESESTIMACIÓN DE RECURSO DE REPOSICIÓN.

Zaragoza, 7 de noviembre de 2008.


El Consejero de Presidencia, Javier Velasco, mediante Orden de 21 de octubre de 2008, ha resuelto desestimar el recurso potestativo de reposición formulado por esta Asociación frente a la convocatoria de provisión, mediante procedimiento de libre designación, del puesto de Secretario General del Instituto Aragonés de Servicios Sociales.

El recurso venía motivado por el hecho de haberse acordado por el Gobierno de Aragón un incremento del complemento específico de dicho puesto con anterioridad a la publicación de la citada convocatoria, razón por la cual cabía entender que, al no reflejar la convocatoria las retribuciones reales que se percibirían por el adjudicatario del puesto convocado, no se respetaba el principio de publicidad y, consiguientemente, se lesionaba el principio de igualdad en el acceso a las funciones públicas.

En la resolución al recurso, adoptada por el Consejero de Presidencia, no se hace mención alguna al motivo de impugnación expresado por esta Asociación, cuya veracidad y fundamento ni se admite ni se rechaza, sino que simplemente se ignora, dando con ello ejemplo de la arbitrariedad existente en la gestión de la función pública, pues, una vez más, no se da respuesta a lo que se plantea, sino que se afirma lo que interesa, pese a la falta de congruencia con lo planteado y a que la realidad desmiente e invalida lo afirmado.

Sin embargo, y toda vez que, por el tiempo transcurrido, ya son conocidas perfectamente las circunstancias del proceso de provisión del puesto de Secretario General del Instituto Aragonés de Servicios Sociales, y el propio BOA basta para acreditar que durante el procedimiento de provisión del puesto se ha tramitado de forma simultánea la modificación de sus condiciones retributivas, alterando con ello los elementos de la convocatoria, no cabe concluir sino que la resolución desestimatoria ahora dictada ha venido a confirmar el fraude de ley en que se ha incurrido por los responsables de la Dirección General de la Función Pública y del Departamento de Presidencia, pues no merece otro calificativo la afirmación realizada de que la convocatoria es plenamente conforme a derecho.

Confunden dichos responsables la conformidad con la letra de la norma y la conformidad con el derecho, pues una conformidad aparente y estrictamente formal como la señalada, a una relación de puestos de trabajo que se modifica al mismo tiempo que se convoca el puesto no es sino una calculada y manifiesta operación de fraude de ley, haciéndose uso de una apariencia de legalidad formal para alcanzar un resultado distinto al previsto por la norma aplicada: el fin es pagar más por el desempeño del puesto convocado, sin respetar las condiciones de la convocatoria.

Es de lamentar una vez más que la argumentación jurídica se ponga al servicio del cinismo y se degrade cada día más la credibilidad de quienes debieran asegurar el respeto y cumplimiento de las normas de función pública. ¿Qué mensaje creen enviar con actuaciones como ésta al conjunto de los funcionarios públicos? ¿Qué respuesta esperan recibir?

miércoles, 5 de noviembre de 2008

EL JUSTICIA DE ARAGÓN DEBE REITERAR O ARCHIVAR SUS PETICIONES DE INFORME AL DPTO. DE PRESIDENCIA: ¿FALTA DE DILIGENCIA O DE VOLUNTAD DE COLABORACIÓN?

Zaragoza, 5 de noviembre de 2008.


El Estatuto de Autonomía de Aragón atribuye a la institución del Justicia de Aragón un destacado papel en la protección de los derechos individuales y colectivos de los aragoneses –entre ellos, lógicamente los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución española, como es el caso del derecho fundamental de petición ejercido por esta Asociación frente al titular del Departamento de Presidencia, Javier Velasco, quien no da a las peticiones realizadas la preceptiva respuesta que exige la Ley Orgánica 4/2001- y en la tutela del ordenamiento jurídico aragonés –cuya vulneración e inobservancia se produce cuando el Departamento de Presidencia inaplica de forma permanente los controles de eficacia y eficiencia que contempla la Ley de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón-.

Dicho papel se ve reforzado por el deber de colaboración activa por parte de los responsables de la Administración autonómica, deber previsto expresamente en la Ley del Justicia de Aragón y cuyo incumplimiento, además de una evidente falta de colaboración institucional, puede ser constitutivo de infracción penal, según dispone el vigente Código Penal.

Pese a ello, El Justicia de Aragón, en numerosos casos, se ve en la necesidad de reiterar una y otra vez su solicitud de información a los responsables de la Administración de la Comunidad Autónoma, ante la ausencia de respuesta por parte de éstos. Si ello es censurable en todos los casos, reviste una especial gravedad que tal actitud la adopte el titular del Departamento de Presidencia, Javier Velasco, toda vez que entre las competencias que tiene asignado su Departamento figura la de “coordinación de las relaciones del Gobierno de Aragón con las Cortes de Aragón y con El Justicia de Aragón”. ¿Es imaginable acaso que esa coordinación pudiera ser para no permitir a El Justicia de Aragón el ejercicio de sus funciones estatutarias?

El ejercicio legítimo del poder en una democracia viene determinado por el sometimiento a la legalidad y por el respeto de los controles institucionales establecidos, constituyendo el Justicia de Aragón un relevante órgano o institución de control para supervisar el funcionamiento de la Administración, al objeto de asegurar tanto el respeto de los derechos de los ciudadanos como la observancia del ordenamiento jurídico aragonés.

Cuando se tiene la Cámara de Cuentas en una “hibernación” que dura ya siete largos años –a la par que se fomenta una frenética expansión del sector público empresarial, al margen del control financiero deseable-; cuando se niega información sobre las empresas públicas a las mismas Cortes de Aragón, invocando unas razones que resultan inadmisibles en una democracia parlamentaria; cuando se incumple de forma sistemática la normativa de función pública con el fin de gestionar la selección y la provisión de puestos de trabajo desde la discrecionalidad más absoluta, menoscabando con ello los valores de igualdad, mérito y profesionalidad que debieran presidir el quehacer de los servidores públicos; cuando se avanza en la opacidad del sistema retributivo de la Administración de la Comunidad Autónoma –tanto para los altos cargos como para el conjunto del personal, alimentando una imparable espiral de gasto al margen de la exigible transparencia y legalidad-; cuando no se concede el respeto debido a los derechos fundamentales ejercidos por los ciudadanos ante los poderes públicos; cuando el carácter vinculante de las normas de la Constitución y del propio Estatuto de Autonomía es puesto en entredicho por las acciones de Gobierno; cuando todo ello y más sucede, e instituciones como el Justicia de Aragón no reciben la obligada colaboración por parte del Gobierno de Aragón, hay que preguntarse, necesaria y urgentemente, por la salud democrática de nuestro autogobierno.

Las Cortes de Aragón, como representación de todos los aragoneses, no pueden inhibirse cuando se constata la resistencia del Gobierno de Aragón frente al ejercicio de la función supervisora por parte de El Justicia de Aragón. Que se produzca tal situación de resistencia frente a la labor que el Estatuto de Autonomía asigna a El Justicia de Aragón constituye, a nuestro juicio, un supuesto de grave responsabilidad política, al cuestionar la premisa básica del sistema democrático, como es el control del poder y su sometimiento al imperio de la ley. Si esto no se hace valer, ¿no estamos haciendo todos, instituciones y ciudadanos, una consciente dejación de nuestros deberes públicos y de nuestro compromiso cívico más elemental?

martes, 4 de noviembre de 2008

FALTA DE APROBACIÓN DE OFERTA DE EMPLEO PÚBLICO PARA 2008: ¿EXISTE CONTROL PARLAMENTARIO?

Zaragoza, 4 de noviembre de 2008.


El modelo de función pública de nuestras Administraciones Públicas, tal y como se perfila en la Constitución española y en la jurisprudencia constitucional y se desarrolla, con carácter básico, por el Estatuto Básico del Empleado Público, es un modelo de carrera, es decir, integrado por funcionarios públicos incorporados al ejercicio de la función pública de forma permanente e inamovible, tras su selección conforme a los principios de igualdad, mérito y capacidad, selección que, conforme a la normativa señalada, debe ordenarse anualmente por la Oferta de Empleo Público que corresponde aprobar al órgano de gobierno de cada Administración, correspondiendo en nuestro caso tal decisión al Gobierno de Aragón.

El régimen de acceso a la función pública, en los términos señalados, no sólo es un elemento de garantía del correcto funcionamiento de la Administración Pública, como organización pública al servicio del interés general, sino que, además, constituye una de las más importantes concreciones del derecho fundamental reconocido a todos los ciudadanos en el artículo 23.2 de la Constitución española.

Todo ello no ha sido obstáculo, sin embargo, para que el Gobierno de Aragón haya desatendido de forma reiterada -en los años 2000, 2001, 2005 y 2006- su obligación de aprobar la Oferta anual de empleo público para asegurar las necesidades de funcionamiento de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón y garantizar con ello el efectivo ejercicio del derecho fundamental de los ciudadanos de acceso a las funciones públicas.

Tampoco la reciente aprobación del Estatuto Básico del Empleado Público, en cuyo articulado se reafirma expresamente la obligación de aprobar anualmente la Oferta de Empleo Público, ha hecho variar el comportamiento del Gobierno de Aragón, pues no sólo no se prevé la aprobación de Oferta de empleo público en el presente ejercicio de 2008, sino que, además, dicha falta de aprobación ha sido objeto, el pasado mes de agosto, de un acuerdo entre Administración y sindicatos, en el marco de la negociación colectiva, olvidando que la negociación debe quedar siempre supeditada al principio de legalidad, como expresamente se señala en el Estatuto Básico del Empleado Público.

No podemos pasar por alto el hecho de que, habiéndose dirigido esta Asociación el pasado mes de mayo al Presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, solicitándole expresamente, al amparo del derecho fundamental de petición, el impulso necesario para la aprobación preceptiva de la Oferta de Empleo Público para 2008, no se haya producido ninguna respuesta por su parte, lo que en nuestra apinión, además de constituir una manifiesta vulneración del derecho fundamental de petición, evidencia su desinterés por el respeto de la normativa de función pública, dato que no puede dejar de merecer un serio reproche hacia el máximo responsable de la Administración Pública Aragonesa.

Entendemos que todo lo expuesto -tanto el incumplimiento del Gobierno de Aragón de su obligación de aprobar la Oferta anual de empleo público como la adopción de acuerdos con los sindicatos manifiestamente contrarios a la legalidad, y la actitud del Presidente del Gobierno de Aragón- merecen que el Parlamento, a través de sus respectivos Grupos Parlamentarios, impulse las oportunas medidas de control sobre la actuación del Gobierno, para defensa del principio de legalidad, consustancial al propio Estado de Derecho, y garantía del correcto funcionamiento de la Administración Pública y del derecho de todos los ciudadanos de acceder en condiciones de igualdad, conforme a la ley, a las funciones públicas.

Por ello, esta Asociación va a dirigirse a todos los Grupos Parlamentarios de las Cortes de Aragón para poner en su conocimiento el incumplimiento del Gobierno de Aragón de sus obligaciones en materia de función pública, al objeto de que desde el Parlamento autonómico puedan llevarse a cabo las medidas de control e impulso que cada Grupo pueda considerar oportunas.

viernes, 31 de octubre de 2008

RESPUESTA DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE LA FUNCIÓN PÚBLICA DEL MINISTERIO DE ADMINISTRACIONES PÚBLICAS: UN NUEVO EJEMPLO DE ACTUACIÓN INSTITUCIONAL.

Zaragoza, 31 de octubre de 2008.


La Directora General de la Función Pública del Ministerio de Administraciones Públicas, Petra Fernández Álvarez, en un ejemplar respeto al derecho de petición ejercido por esta Asociación, ha dado respuesta a las cuestiones planteadas en el escrito que, al amparo del artículo 29 de la Constitución, le remitimos para solicitarle la adopción de medidas de coordinación y vigilancia para asegurar el cumplimiento del Estatuto Básico del Empleado Público por todas las Administraciones y, en particular, por las diferentes Comunidades Autónomas.

Dado el interés de la respuesta, procedemos a reproducirla íntegramente, dejando los comentarios a la misma para futuras notas de este blog.

“En contestación a su solicitud de adopción de medidas de coordinación y vigilancia para asegurar el respeto de los preceptos del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) en materia de acceso al empleo público en todas las Administraciones Públicas, con fecha de entrada en registro de 30 de septiembre de 2008, realizada al amparo del derecho de petición reconocido por el artículo 29 de la Constitución Española, en el ámbito de competencias de este Centro Directivo, se emite el siguiente informe, del que se enviará copia a las Direcciones Generales de Función Pública y de Organización, Inspección y Servicios de la Comunidad Autónoma de Aragón.

La Oferta de empleo público viene regulada con carácter básico en el artículo 70 de la Ley 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público (en adelante, EBEP). Este precepto es, de acuerdo con la Disposición Final Cuarta del EBEP, directamente aplicable desde el 13 de mayo de 2007.

En el caso de la Comunidad Autónoma de Aragón, la aplicación del señalado artículo se realiza, en tanto no se produzca el correspondiente desarrollo legal del EBEP, mediante las previsiones contenidas en los artículos 23 y siguientes del Decreto Legislativo 1/1991, de 19 de febrero, que aprueba la Ley de la Función Pública de dicha Comunidad Autónoma, en la medida en que no se opongan a lo establecido en el EBEP.

Por su parte, también es de directa aplicación el artículo 10 del EBEP, referido a los funcionarios interinos y que establece para el supuesto previsto en el artículo 10.1.a) del EBEP, la obligación de incluir las plazas vacantes desempeñadas por funcionarios interinos “en la oferta de empleo correspondiente al ejercicio en que se produce su nombramiento y, si no fuera posible, en la siguiente, salvo que se decida su amortización”.

En relación con este precepto, habrán de tenerse en cuenta, hasta que no se produzca el correspondiente desarrollo autonómico del EBEP, entre otros, el artículo 37 y siguientes del Decreto 80/1997, de 10 de junio, de su Reglamento regulador de la provisión de puestos de trabajo, carrera administrativa y promoción profesional, en la medida en que no se opongan a lo establecido en el EBEP.

Por otro lado, como medio para reducir la temporalidad en el empleo público, la Disposición Transitoria Cuarta del EBEP recoge la posibilidad de que las Administraciones públicas efectúen convocatorias de consolidación de empleo para puestos de carácter estructural que se encuentren desempeñados interina o temporalmente con anterioridad a 1 de enero de 2005.

Respecto a la necesidad de que todas las plazas cubiertas por interinos deban necesariamente ser convocadas, se ha de indicar que la Ley de Presupuestos Generales del Estado contiene disposiciones que tienen carácter básico que, si bien están relacionadas con el régimen estatutario de los funcionarios públicos, se adoptan desde una perspectiva económica y de contención del gasto público, así como de coordinación con la hacienda estatal, al amparo de los artículos 149.1.13ª y 156.1 de la Constitución.

En concreto, el artículo 23 de la Ley 51/2007, de 26 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2008 se refiere a la Oferta de empleo público, estableciendo el carácter básico de los apartados Uno y Dos.

Así, en el apartado Uno se establece con carácter imperativo un límite máximo de plazas de nuevo ingreso, cifrado en un porcentaje de la tasa de reposición, previendo su concentración en los sectores, funciones y categorías que se consideren prioritarias o que afecten a los servicios esenciales. A continuación establece que "dentro de este límite, la oferta de empleo público incluirá todos los puestos y plazas desempeñados por personal interino, contratado o nombrado en el ejercicio anterior a los que se refiere la letra a) del apartado 1 del artículo 10 de la Ley 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público, excepto aquellos sobre los que exista reserva de puesto o estén incursos en procesos de provisión".

Por su parte, el apartado Dos señala que "no se procederá a la contratación de personal temporal, ni al nombramiento de funcionarios del artículo 10.1 de la Ley 7/2007, (...), salvo en casos excepcionales y para cubrir necesidades urgentes e inaplazables". A continuación, establece que "las plazas correspondientes a los nombramientos a que se refiere el artículo 10.1.a) de la Ley 7/2007 y contrataciones de personal interino por vacante computarán a efectos de cumplir el límite máximo de la tasa de reposición de efectivos en la oferta de empleo público correspondiente al mismo año en que aquéllos se produzcan y, si no fuera posible, en la siguiente oferta de empleo público salvo que se decida su amortización".

En consonancia con el señalado carácter básico de estos preceptos, la Ley 7/2007, de 29 de diciembre, de Presupuestos de la Comunidad Autónoma de Aragón para el ejercicio 2008, señala, en su Disposición Adicional vigésima segunda, que "la oferta de empleo público se regirá por lo dispuesto, con carácter básico para esta materia, en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2008".

En definitiva, corresponde a la Comunidad Autónoma de Aragón, en el ejercicio de sus competencias, determinar sus necesidades de personal de nuevo ingreso a través de la correspondiente Oferta de empleo público, respetando en todo caso las disposiciones del EBEP, así como los preceptos básicos que en esta materia contiene la Ley anual de Presupuestos Generales del Estado.

Por último, en relación con la actuación que se solicita de esta Dirección General para la adopción de medidas de coordinación y vigilancia en materia de acceso al empleo público de la Administración aragonesa, ésta ya se practica de oficio.

Así, dicha actuación se manifiesta, por un lado, en el control de legalidad de los actos y disposiciones de las Comunidades Autónomas en lo que se refiere al respeto de la legislación básica actual en materia de empleo público y, por otro lado, en la función de coordinación de la política de personal, a través de su participación en los Órganos de Cooperación creados al efecto, especialmente en la Comisión de Coordinación del Empleo Público prevista en el artículo 100 del EBEP, en la que están presentes los máximos órganos directivos autonómicos con responsabilidad en materia de empleo público.

En el seno de la señalada Comisión se atiende fundamentalmente al cumplimiento de fines coincidentes con los que tiene y reseña la Asociación peticionaria, esto es, la contribución al mejor funcionamiento del Estado de Derecho y la defensa de los principios y valores de la función pública, objetivos en los que siempre ha sido relevante la participación del responsable en cada momento de la Comunidad Autónoma de Aragón.

En el ejercicio de dichas funciones, en el mes de junio de 2008, la Dirección General de Desarrollo Autonómico ha dirigido una carta de cooperación a las Comunidades Autónomas en orden a colaborar para un mejor desarrollo del EBEP y el respeto a sus prescripciones básicas, entre las que se encuentran las relativas a los instrumentos de planificación.

Petra Fernández Álvarez. DIRECTORA GENERAL DE LA FUNCIÓN PÚBLICA".

jueves, 30 de octubre de 2008

CORPORACIÓN ARAGONESA DE RADIO Y TELEVISIÓN: HUIDA DEL DERECHO ADMINISTRATIVO.

Zaragoza, 30 de octubre de 2008.

La Letrada de la Administración, interviniente en el procedimiento contencioso promovido por esta Asociación contra diferentes convocatorias de selección de personal realizadas por la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, ha planteado ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo (Sección 2ª) del Tribunal Superior de Justicia de Aragón cuestión de falta de jurisdicción, por tratarse de un litigio que debe ser objeto de conocimiento por la jurisdicción social.

Según se señala en el escrito de la Letrada, y sin prejuzgar el fondo del asunto, las convocatorias de selección de personal laboral efectuadas por una entidad de derecho público se someten al derecho privado, por lo que los litigios que se produzcan en la materia deben ventilarse ante la jurisdicción social, invocando en tal sentido diferentes pronunciamientos del Tribunal Supremo.

Tal planteamiento procesal evidencia de una forma clara el fenómeno denominado “huida del derecho administrativo”, apuntado por la doctrina administrativista como una de las razones que han motivado la proliferación de entidades y empresas públicas, sometidas en su actuación al derecho privado, cuya finalidad en muchos casos era eludir, entre otros principios, los de publicidad, mérito y capacidad en la selección del personal de tales entidades.

El planteamiento realizado por la Letrada es coherente con la sorprendente inhibición realizada por el Departamento de Presidencia al inadmitir los recursos de alzada formulados frente a las convocatorias aprobadas por la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, al carecer dichas convocatorias de la preceptiva autorización en la Oferta de Empleo Público que corresponde aprobar al Gobierno de Aragón.

Entiende esta Asociación, por el contrario, que la selección de personal por las entidades públicas, en sus actos de preparación, entre los cuales constituye en requisito esencial de validez la autorización por parte de la Oferta de Empleo Público, está sujeta a normas de Derecho administrativo, como es el Estatuto Básico del Empleado Público, en cuyo ámbito de aplicación quedan incluidas expresamente las entidades de derecho público.

Frente a la opción del legislador estatal de terminar con la huida del derecho administrativo por parte de las entidades de derecho públicos, respecto a las reglas y principios de selección de su personal, como se evidencia con las previsiones del Estatuto Básico del Empleado Público, queda patente la defensa realizada por el Departamento de Presidencia, tanto por su Secretaría General Técnica como por sus Servicios Jurídicos, de mantener el terreno de las entidades exento de la aplicación de las normas administrativas, en clara contradicción con la nueva legislación básica aprobada.

martes, 28 de octubre de 2008

PETICIÓN DE CREACIÓN DE UNA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN EN LAS CORTES DE ARAGÓN: ESCRITO A LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS.

Zaragoza, 28 de octubre de 2008. La Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa, mediante escrito de su Presidente, Julio Guiral, dirigido a la Mesa de las Cortes de Aragón, solicitó ayer la creación de una Comisión de Investigación para analizar la situación en que se encuentra el personal eventual de los gabinetes de los miembros del Gobierno de Aragón, cuyo nombramiento y régimen de dedicación carece en estos momentos de una regulación que asegure su transparencia y adecuado control.

La preocupación de esta Asociación por la situación existente en los órganos de apoyo de los miembros del Gobierno de Aragón no es nueva, y ya hace un año se dirigieron peticiones al Consejero de Presidencia, Javier Velasco, y a la Mesa de las Cortes de Aragón para que se adoptasen medidas para asegurar la publicidad de los nombramientos de tal personal y el control de su efectiva dedicación a las funciones públicas que les corresponde ejercer. Tales peticiones, sin embargo, no recibieron la tramitación exigida por el ordenamiento jurídico en materia de derecho de petición y fueron indebidamente archivadas o quedaron sin respuesta.

La nueva petición a la Mesa de las Cortes de Aragón, consistente en la creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo previsto en el artículo 64 del Reglamento de las Cortes de Aragón, viene a insistir en la necesidad de conocer la realidad de los gabinetes del Gobierno de Aragón y eliminar la actual opacidad en su composición, así como corregir, en su caso, las irregularidades existentes en su funcionamiento o actividad.

Además de dirigir el pertinente escrito a la Mesa de las Cortes de Aragón, el Presidente de la Asociación se ha dirigido igualmente a los cinco Grupos Parlamentarios, para informarles de la iniciativa ejercida y exponerles las razones de la misma, correspondiendo en todo caso a tales Grupos adoptar las decisiones que consideren oportunas, tanto en el ámbito de la Mesa de las Cortes de Aragón como en el de la Junta de Portavoces.

Se reproduce a continuación el texto del escrito dirigido a los Grupos Parlamentarios:

“Grupos Parlamentarios
Cortes de Aragón
Palacio de la Aljafería
50071-ZARAGOZA

Zaragoza, 27 de octubre de 2008.

Estimados señores:

La actual regulación y situación de los gabinetes de los miembros del Gobierno de Aragón, al carecerse de instrumentos efectivos que garanticen la adecuada publicidad y transparencia en sus nombramientos y ceses -como exige el ejercicio de las funciones pública que tienen encomendadas-, y el requerido control de la dedicación efectiva a tales funciones -come impone el Estatuto Básico del Empleado Público para todas las clases de empleados públicos, entre las cuales figura el personal eventual- constituye un elemento de preocupación para la Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa.

Las peticiones que, durante el último trimestre del pasado año 2007, se dirigieron tanto al Consejero de Presidencia, Javier Velasco, como a la Mesa de las Cortes de Aragón, para que se mejorase tanto la regulación como el control sobre tales órganos de apoyo a los miembros del Gobierno de Aragón, no han obtenido resultado alguno, incumpliéndose en ambos casos la preceptiva tramitación que corresponde al ejercicio del derecho fundamental de petición, según se establece tanto en la Ley Orgánica 4/2001, reguladora del Derecho de Petición, como en el Reglamento de las Cortes de Aragón.

La falta de medidas para dotar de transparencia la composición y funcionamiento de los gabinetes de los miembros del Gobierno de Aragón, y la posible situación irregular en que se hallan algunos de sus miembros, al no impulsarse ninguna medida de control sobre su actividad, justifica, a juicio de esta Asociación, la propuesta de creación de una Comisión de Investigación en las Cortes de Aragón, para esclarecer tal situación y promover, en su caso, las medidas oportunas de publicidad y control.

Para su conocimiento y efectos oportunos, nos permitimos trasladar a ese Grupo una copia del escrito dirigido a la Mesa de las Cortes de Aragón con la propuesta de creación de la citada Comisión de Investigación, quedando una vez más a su entera disposición para cualquier aclaración sobre tal iniciativa.

Julio Guiral Pelegrín. Presidente de la Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa”.

lunes, 27 de octubre de 2008

SE SOLICITA A LA MESA DE LAS CORTES DE ARAGÓN LA CREACIÓN DE UNA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL PERSONAL EVENTUAL DEL GOBIERNO DE ARAGÓN.

Zaragoza, 27 de octubre de 2008.

La Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa se ha dirigido a la Mesa de las Cortes de Aragón, para solicitar que, de acuerdo con lo previsto en el artículo 64 del Reglamento del Parlamento aragonés, se acuerde la creación de una Comisión de Investigación con la finalidad de esclarecer la situación y el funcionamiento de los gabinetes de los miembros del Gobierno de Aragón, y de promover las medidas necesarias para garantizar la transparencia en sus condiciones de nombramiento y de ejercicio de sus funciones, así como para corregir las irregularidades que puedan constatarse en su funcionamiento.

En octubre de 2007, esta Asociación se dirigió al Consejero de Presidencia, Javier Velasco, para solicitar, al amparo del derecho fundamental de petición, la adopción de las medidas oportunas para garantizar tanto la transparencia en los nombramientos del personal eventual que integra los gabinetes de los miembros del Gobierno de Aragón como el control de su régimen de dedicación, evitando con ello la actual falta de publicidad en el acceso a tales funciones públicas y previniendo la posible utilización abusiva de tales puestos.

Tal petición, pese a la obligación de respuesta que impone la Ley Orgánica 4/2001, reguladora del Derecho de Petición, quedó sin respuesta, lo que ha motivado la presentación de sendas quejas ante el Defensor del Pueblo y el Justicia de Aragón, por vulneración del derecho fundamental de petición reconocido en el artículo 29 de la Constitución española.

Tampoco la Mesa de las Cortes de Aragón dio a similar petición formulada en noviembre de 2007 la tramitación preceptiva que establece el Reglamento de las Cortes de Aragón, ya que en lugar de trasladar tal escrito a la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos, para su obligado análisis, la Mesa se limitó a dar acuse de recibo y archivar la petición, sin más trámite. Frente a tal decisión, la Asociación solicitó a la Mesa de las Cortes la reconsideración del irregular acuerdo de archivo, sin que tal petición haya obtenido respuesta pese a los meses ya transcurridos desde tal solicitud.

Tanto o más grave que la falta de respuesta por parte del Consejero de Presidencia o por la Mesa de las Cortes de Aragón a las peticiones de esta Asociación es la persistencia de la falta de transparencia y control sobre la situación ede los gabinetes de los miembros del Gobierno de Aragón, lo que ha llevado a esta Asociación a formular una nueva iniciativa para instar el control parlamentario sobre tal ámbito de responsabilidad del Gobierno de Aragón, mediante la creación de una Comisión de Investigación, al entender que el control parlamentario debiera ser suficiente para corregir la falta de transparencia en la composición y funcionamiento de tales órganos de apoyo a los miembros del Gobierno de Aragón, vista la falta de voluntad de éstos para corregirla por sí mismos.

No obstante, y de no activarse los mecanismos de control parlamentario que prevé el Reglamento de las Cortes de Aragón, esta Asociación apelará a los controles últimos del Estado de Derecho, al entender que los ciudadanos no pueden ni deben desistir en su lucha contra la posible corrupción de las instituciones democráticas de que se han dotado para su autogobierno.

viernes, 24 de octubre de 2008

INADMITIDOS LOS RECURSOS DE ALZADA DE LA ASOCIACIÓN FRENTE A CONVOCATORIAS DE SELECCIÓN DE LA ENTIDAD ARAGONESA DE SERVICIOS TELEMÁTICOS.

Zaragoza, 24 de octubre de 2007.


La Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa formuló sendos recursos de alzada contra las resoluciones de 12 de agosto de 2008, del Director-Gerente de la entidad Aragonesa de Servicios Telemáticos, por las que se convocaba procesos selectivos para cubrir cinco puestos de trabajo en dicha entidad, fundamentándose tales recursos en la falta de Oferta de Empleo Público que autorizase tales procesos selectivos, tal y como se exige en el artículo 70 del Estatuto Básico del Empleado Público.

Los cinco recursos de alzada formulados han sido inadmitidos por Orden de 10 de octubre de 2008, de la Consejera de Ciencia, Tecnología y Universidad, Pilar Ventura, al considerar que dicho Departamento carece de competencia para revisar las cuestiones que afecten al personal laboral propio de una entidad de Derecho público como es el caso de Aragonesa de Servicios Telemáticos. Además, se añade que las actuaciones dirigidas a la adquisición de la condición de personal laboral de un ente de Derecho nunca pueden hallarse sujetas al régimen de actuación del Derecho administrativo.

Lo sorprendente de la inadmisión acordada es el reconocimiento de la necesidad de que las entidades de Derecho público deban adaptar sus normas al Estatuto Básico del Empleado Público, adaptación que, según se afirma por la titular del Departamento de Ciencia, Tecnología y Universidad, corresponde llevar a cabo a las propias entidades y no al Departamento al cual se encuentran adscritas. ¿Desde cuándo corresponde a las entidades promover la modificación de sus leyes? ¿Dónde queda la facultad de dirección y control de los Departamentos sobre la administración institucional? Tal argumentación deja totalmente clara la pasividad de los responsables de los Departamentos –en este caso, la de Ciencia, Tecnología y Universidad y el de Presidencia para todos los casos- por adaptar la regulación del personal de las entidades de Derecho público al Estatuto Básico del Empleado Público, pero tal adaptación pendiente no puede en ningún caso invocarse para pretender negar la vigencia de las previsiones del propio Estatuto Básico en cuanto a la obligación de que las necesidades de personal de las entidades de Derecho público se recojan en la Oferta de Empleo Público que se apruebe anualmente, configurándose así la Oferta como un requisito esencial de toda convocatoria de selección de personal.

Sin embargo, la realidad de nuestra Administración se concreta en una doble vulneración del Estatuto Básico del Empleado Público, pues ni se aprueba Oferta anual por el Gobierno de Aragón –como ocurre en 2008, y además dicho incumplimiento se pacta en las mesas de negociación colectiva, como si el incumplimiento pactado fuese menos incumplimiento- ni se sujetan a tal aprobación los procedimientos de selección de personal de las entidades de Derecho público, permitiendo con ello que una situación que ha querido expresamente corregir la legislación básica –la huida de las entidades públicas del marco y disciplina de la Oferta de Empleo Público- se mantenga en nuestra Administración.

LA COMISIÓN DE PETICIONES DEL SENADO ACUSA RECIBO A LA ASOCIACIÓN: EJEMPLO DE CORRECCIÓN INSTITUCIONAL.

Zaragoza, 24 de octubre de 2008.



La Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa dirigió, el pasado 26 de septiembre de 2008, un escrito a la Comisión de Peticiones del Senado, con el fin de que, previas las actuaciones pertinentes, se instase desde dicho órgano parlamentario al Ministerio de Administraciones Públicas para que éste adopte las medidas de coordinación y vigilancia necesarias para asegurar el respeto de los preceptos del Estatuto Básico del Empleado Público en materia de acceso al empleo público en todas las Administraciones Públicas y, en particular, en las Administraciones de las diferentes Comunidades Autónomas, garantizando con ello que el acceso al empleo público constituya un derecho realizable en el conjunto del territorio del Estado español en las condiciones fijadas por la legislación básica.

Dicha petición, formulada al amparo del artículo 77 de la Constitución española, ha sido objeto de reciente acuse de recibo por el Presidente de la Comisión de Peticiones, Gerardo Javier Piñeiro García-Lago, mediante escrito dirigido al Presidente de la Asociación, Julio Guiral, en los términos siguientes:

"Estimado amigo:
Acuso recibo del escrito enviado por Vd. y recibido en esta Comisión con el número de expediente 870/000080/001, comunicándole que será tramitado en la próxima reunión de la misma.
Esperando podamos enviarle una respuesta lo antes posible, le saluda atentamente.
El Presidente de la Comisión de Peticiones, Gerardo Javier Piñeiro García-Lago
Madrid, 20 de octubre de 2008".

Resulta verdaderamente alentador constatar el hecho de que las instituciones políticas del Estado sean respetuosas con los derechos de participación de los ciudadanos y afables en sus comunicaciones con los mismos., acostumbrados como estamos a que otras instituciones, de nuestra Comunidad Autónoma en este caso, no acusen recibo de las peticiones formuladas, no respondan a las mismas o las archiven sin darles la tramitación preceptiva o suspendan sine die su tramitación.

Escritos como el "sencillo" acuse de recibo del Presidente de la Comisión de Peticiones del Senado o como las resoluciones del Defensor del Pueblo y del Justicia de Aragón vienen a reforzar la estrategia de esta Asociación de canalizar todas sus iniciativas a través de los propios cauces institucionales del Estado democrático y del Estado de Derecho, tratando de que los propios órganos de control del sistema sean los que corrijan las numerosas disfunciones que, a nuestro juicio, se producen en la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón, si bien parece necesario para ello, como hemos podido comprobar, acudir a las instituciones del Estado, en ejercicio de nuestros derechos como ciudadanos españoles.

¿No nos debe hacer reflexionar todo ello sobre el funcionamiento real de las "instituciones de autogobierno" de que nos hemos dotado en la Comunidad Autónoma de Aragón?

jueves, 23 de octubre de 2008

CONTENCIOSO POR LA SELECCIÓN DE PERSONAL DE LA CORPORACIÓN ARAGONESA DE RADIO Y TELEVISIÓN: FORMULACIÓN DE DEMANDA.

Zaragoza, 23 de octubre de 2008.


La Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa ha formalizado, ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo (Sección 2ª) del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, escrito de demanda en el recurso promovido contra Resolución de 10 de enero de 2008, de la Dirección General de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, por la que se convocaba un proceso de selección para varios puestos de trabajo de la entidad, así como contra la Orden de 13 de mayo de 2008, del Departamento de Presidencia, por la que se inadmitía el recurso de alzada formulado por esta Asociación contra dicha convocatoria por carecer de la necesaria autorización en la Oferta de Empleo Público que corresponde aprobar al Gobierno de Aragón (nada se decía en la Oferta para 2007 ni existe Oferta para 2008 que pueda ampararla).

En contra de la tesis mantenida por el Departamento de Presidencia en la citada Orden de 13 de mayo de 2008, el escrito de demanda sostiene que los actos de convocatoria de puestos de trabajo en las entidades de Derecho público están sujetos al Derecho administrativo y no al Derecho laboral, como indebidamente se sostiene por los responsables de función pública, toda vez que la selección de personal por las entidades públicas no es en modo alguno equiparable a la realizada por entidades privadas, para las que rige la plena libertad de contratación, pues se hallan sujetas a los principios y restricciones que rigen para el acceso a las funciones públicas. Debe entenderse por ello que dicha selección de personal constituye el ejercicio de una potestad administrativa, perfectamente revisable en vía administrativa, aunque el Departamento de Presidencia prefiera inhibirse y declararse incompetente para resolver los posibles recursos de alzada, en una clara dejación de sus responsabilidades.

La demanda formulada expresa, como argumento central de la oposición al proceso selectivo convocado, que tal selección vulnera el artículo 70 del Estatuto Básico del Empleado Público, toda vez que las necesidades de personal de todos los organismos públicos, entre los que se incluyen las entidades de Derecho público como la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, deben contenerse en la Oferta anual de Empleo Público que apruebe el Gobierno de Aragón, constituyendo esta aprobación un requisito esencial para la validez de las convocatorias de selección que se publiquen.

Al carecer de tal autorización en la Oferta de Empleo Público, la convocatoria de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión ha de considerarse nula de pleno derecho, por vulnerar lo establecido en el Estatuto Básico del Empleado Público, lesionando con ello, a su vez, el artículo 23.2 de la Constitución española, pues las condiciones de igualdad en el acceso a las funciones públicas sólo pueden darse dentro del respeto de la legislación básica estatal, palmariamente vulnerada en este caso.

Que todo ello se haya producido en una entidad directamente dependiente del Departamento de Presidencia, cuando este Departamento ha de ser el garante del respeto al Estatuto Básico del Empleado Público hace que el caso resulte de especial significación, aunque la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión no sea la única entidad que ha efectuado convocatorias de selección sin la necesaria autorización de la Oferta de Empleo Público, pues otras entidades, como el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud o el Centro de Investigación y Tecnología Agraria, han aprobado similares convocatorias. Esta Asociación ha querido, sin embargo, centrar su impugnación directamente sobre el Departamento de Presidencia, por la gravedad que añade al caso el tratarse del Departamento responsable de la correcta aplicación de la normativa en materia de personal.

miércoles, 22 de octubre de 2008

SOLICITUD DE COMPARECENCIA EN LAS CORTES DE ARAGÓN: CASI UN AÑO DE ESPERA.

Zaragoza, 22 de octubre de 2008.


Hace más de diez meses, el 18 de diciembre de 2007, el Presidente de la Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa, Julio Guiral, dirigió un escrito a la Mesa de las Cortes de Aragón, en el que se solicitaba, de acuerdo con lo previsto en el Reglamento de la Cámara, la comparecencia de una representación de la Junta Directiva de la Asociación ante la Comisión de Peticiones y de Derechos Humanos, con la intención de exponer ante la institución y todos los Grupos Parlamentarios los fines de la Asociación, constituida en ese mismo año, y dar a conocer los objetivos e iniciativas formulados para promover y reforzar los valores constitucionales que han de regir la función pública.

Pese al tiempo transcurrido, esta Asociación no ha recibido respuesta alguna a su petición de comparecencia. Se desconocen las razones que puedan motivar la falta de información por parte de la Mesa de las Cortes o de la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos, si es que nuestra solicitud hubiese sido trasladada a dicho órgano, cuestión que también ignoramos, así como la demora a que se ha visto sujeta la comparecencia solicitada. No han corrido mejor fortuna hasta la fecha las peticiones escritas planteadas por esta Asociación, al amparo también del reglamento de la Cámara, puesto que todas ellas han sido archivadas o permanecen sin respuesta, sin que en ningún caso se haya dado traslado a la Comisión de Peticiones y de Derechos Humanos, como es preceptivo. No comprendemos que las Cortes de Aragón inapliquen su propio Reglamento en la forma en que se ha hecho con todas las peticiones de esta Asociación.

Tampoco los Grupos Parlamentarios Socialista, del Partido Aragonés y Mixto (Izquierda Unida) han considerado oportuno mantener un encuentro con miembros de la Junta Directiva de la Asociación, en el que poder conocer los fines y proyectos que nos habíamos planteado o intercambiar opiniones e impresiones sobre la función pública, a diferencia de lo hecho por los Grupos Parlamentarios Popular y de Chunta Aragonesista. Nada tenemos que decir sobre las decisiones de los diferentes Grupos Parlamentarios en esta cuestión, pero lamentaríamos que la falta de interés por recibir a esta Asociación la quisiesen trasladar también a los órganos de la Cámara, como es la Comisión de Peticiones y de Derechos Humanos.

Esta Asociación siente un profundo respeto por las instituciones, y muy particularmente por las Cortes de Aragón , donde se halla representado el pueblo aragonés, por lo que evitará, en todo momento, juicios de valor que pongan en entredicho o descalifiquen el papel que corresponde jugar a cada institución. Pero también esta Asociación , con toda la insistencia que sea posible y en el estricto marco del Estado de Derecho, pondrá de manifiesto si las personas que en cada momento se hallan al frente de las instituciones cumplen la función que les corresponde. Cualquier tipo de denuncia que pueda formulase por el funcionamiento de nuestras instituciones democráticas, sólo se hará desde el más absoluto respeto a la función que les corresponde en la vida democrática de nuestra Comunidad Autónoma y motivada exclusivamente por dicho respeto a cada institución y a los valores que en ella se encarnan.

martes, 21 de octubre de 2008

LA PUBLICIDAD COMO ELEMENTO DE TRANSPARENCIA EN LA GESTIÓN PÚBLICA.

Zaragoza, 21 de octubre de 2008.

La publicación de determinados actos administrativos o acuerdos, prevista por la normativa, no siempre se configura como requisito de eficacia de los mismos, sino que en ocasiones se establece como simple elemento de publicidad, para asegurar su conocimiento general y, de ese modo, garantizar la transparencia en la gestión pública.

Es el caso, por ejemplo, de la publicación de las concesiones de las comisiones de servicios para cubrir puestos de trabajo de libre designación, publicación prevista en el artículo 41.1 de la Ley de Ordenación de la Función Pública aragonesa. Dicha publicación jamás se ha respetado, desde que se incorporó a dicho texto legal por la Ley 12/1996, hace ya doce años. La razón de tal incumplimiento es muy sencilla: al no hacerse depender de tal publicación la eficacia de la comisión de servicios acordada, el incumplimiento de tal publicación no tiene otro efecto que el de eludir la exigencia de transparencia pretendida por la norma. Los responsables públicos siempre hallarán excusas para justificar dicha falta de publicación: la última, expresada al Justicia de Aragón por parte del Director General de la Función Pública, Antonio Brun, es la falta de medios para llevar a cabo tal publicación, situación que se verá remediada, según explica en su informe, con el progresivo desarrollo de las utilidades del SIRHGA. La falta del SIRHGA no ha impedido, sin embargo, la publicidad de otras decisiones de personal, cuya publicación es requisito de eficacia, como es el caso de las adjudicaciones de puestos mediante libre designación o concurso. Ello lleva a pensar que tal publicación sólo se produce porque resulta ineludible para que surtan efectos tales resoluciones y no por voluntad de transparencia.

La falta de publicidad de las comisiones de servicios que prevé, inútilmente, la Ley de Ordenación de la Función Pública permite comprender la resistencia de los miembros del Gobierno de Aragón a la publicación de los nombramientos y ceses del personal eventual, medida propuesta por esta Asociación, pues tampoco dicha publicación determina la eficacia de los mismos, sino que constituye una simple garantía de transparencia en el acceso a uno de los ámbitos de la función pública, ya que no debemos olvidar que el personal eventual también es personal al servicio de la Administración Pública y no al servicio de personas físicas concretas ni de organizaciones distintas, aunque el criterio de confianza política pueda ser el elemento determinante en su nombramiento. La transparencia, además, es una condición previa para el ejercicio del control, tanto por los órganos especializados como por la sociedad civil en su conjunto.

Lo verdaderamente preocupante, en esta materia, es la tendencia creciente del Gobierno de Aragón a la opacidad en la gestión de los recursos públicos, como bien se demuestra con el personal de las empresas públicas, cuyos datos no ha dudado en negar a las propias Cortes de Aragón, reduciendo a la nada el control parlamentario sobre un ámbito de la gestión pública cada vez más amplio, que también se desea hurtar a los principios de publicidad que exige en materia de selección el Estatuto Básico del Empleado Público. La resistencia a la transparencia y al control se pone también de relieve con la inaplicada Ley de creación de la Cámara de Cuentas, que data ya de 2001, situación que configura a nuestra Comunidad Autónoma como una excepción a la regla de control financiero que rige en la práctica totalidad de las Comunidades Autónomas.

El gobierno en las democracias reposa sobre la confianza depositada por los ciudadanos en sus instituciones, pero las instituciones tienen un deber de transparencia en su funcionamiento para preservar la confianza ciudadana, y cuando en lugar de la obligada transparencia se opta por la opacidad, reclamando a los ciudadanos no confianza sino fe en la honradez de sus gobernantes, el resultado sólo puede ser la quiebra de la relación de confianza y la inaplazable exigencia de rendición de cuentas que acredite que no se ha defraudado la confianza de los ciudadanos. Un momento de crisis económica como el que vivimos puede precipitar inesperadamente esa exigencia.

lunes, 20 de octubre de 2008

PROPUESTA A LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS DE LAS CORTES DE ARAGÓN PARA AVANZAR EN OBJETIVOS DE BUEN GOBIERNO.

Zaragoza, 20 de octubre de 2008.


La Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa se ha dirigido por escrito a todos los Grupos Parlamentarios de las Cortes de Aragón para trasladarles un conjunto de propuestas que cabría incorporar, en el periodo de proposición de enmiendas, al texto del Proyecto de Ley del Presidente y del Gobierno de Aragón, remitido por el Ejecutivo aragonés al Parlamento autonómico.

Estas propuestas ya fueron presentadas, en su día, a la Mesa de las Cortes de Aragón, en ejercicio del derecho de petición a la Cámara que reconoce el reglamento del Parlamento, sin que fueran objeto de consideración por dicho órgano, que se limitó al archivo de las mismas, sin dar traslado de ellas siquiera a la Comisión de Peticiones, como era preceptivo.

La actual tramitación del Proyecto de Ley del Presidente y del Gobierno de Aragón constituye una nueva oportunidad para retomar las propuestas. Los distintos Grupos pueden ahora considerar su incorporación al texto legal que, en desarrollo del Estatuto de Autonomía de Aragón, tras su reforma de abril de 2007, ha de regular la actividad del Presidente y del Gobierno de Aragón.

Este desarrollo legal no debiera obviar, a juicio de esta Asociación, la incorporación de elementos básicos de la ética pública a la que debe quedar sometida la acción de gobierno, equiparando las previsiones de la normativa autonómica a las ya existentes en la Administración General del Estado (AGE) . Los estándares de actuación de la AGE debieran constituir un elemento de referencia para el conjunto de las Comunidades Autónomas, sin que nada justifique el establecimiento de criterios más laxos o permisivos en materia de conflictos de intereses que los establecidos para los miembros del Gobierno de la Nación y los altos cargos de la Administración General del Estado.

La propuesta normativa aprobada por el Gobierno de Aragón resulta, en este punto, claramente insatisfactoria, pues no traslada al ejecutivo aragonés ninguna de las medidas de la ley de conflictos de intereses aprobada por el Estado en 2006 ni se contempla ningún código de buen gobierno o de normas de conducta como el aprobado para el Gobierno de la Nación en 2005. Tampoco se aprecia ninguna voluntad en dotar de transparencia los nombramientos del personal de confianza de los gabinetes de los miembros del Gobierno y someter a control su efectiva dedicación a las funciones de apoyo directo para las que han sido nombrados.

DENUNCIA ANTE LA INSPECCIÓN GENERAL DE SERVICIOS POR EL PROCEDIMIENTO DE PROVISIÓN DEL PUESTO DE SECRETARIO GENERAL DEL IASS.

Zaragoza, 20 de octubre de 2008.

La Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa ha dirigido a la Dirección General de Organización, Inspección y Servicios, del Departamento de Presidencia, un escrito de denuncia por el procedimiento de provisión del puesto de Secretario General del Instituto Aragonés de Servicios Sociales, convocado por Orden de 18 de junio de 2008, del Departamento de Presidencia, y resuelto por Decreto 166/2008, de 9 de septiembre, del Gobierno de Aragón.

Las razones de tal denuncia son las mismas que las expresadas en el recurso potestativo de reposición formulado ante el propio Gobierno de Aragón, la semana pasada, contra el citado Decreto 166/2008, consistentes en la vulneración de los principios de publicidad e igualdad, al no haberse hecho constar en la convocatoria las condiciones retributivas reales del puesto, para el cual el propio Gobierno de Aragón había acordado el 24 de junio de 2008 -antes de publicarse la Orden de convocatoria de 18 de junio de 2008- un incremento del complemento específico del puesto que no ha sido objeto de publicación hasta el pasado día 2 de octubre, una vez acordado y publicado el Decreto 166/2008, de 9 de septiembre, por el que se resolvía la convocatoria efectuada.

Entendemos que lo actuado en este caso es -como lo fue la modificación del puesto de Director/a de la Biblioteca de Aragón- paradigmático de una gestión de personal rechazable, por ser contraria a los principios más básicos en materia de provisión de puestos y constituir una clara desviación de poder por parte de los máximos responsables de la política de personal de nuestra Administración, al haberse procedido a un incremento retributivo por razones que nada tienen que ver con criterios objetivos o con el interés general y haber ocultado tal realidad durante el procedimiento de provisión desarrollado para cubrir el puesto modificado.

Consideramos que debe ser objeto del pertinente análisis por parte del órgano de control interno de la Administración autonómica, de acuerdo con las misiones y competencias que le atribuye su Decreto regulador, l margen de los recursos ya formulados por esta Asociación frente a la convocatoria y frente al Decreto de nombramiento.

Podemos comprender que la Inspección General de Servicios no actúe de oficio ante irregularidades como las producidas en el procedimiento señalado, pero no resultaría admisible que, una vez solicitada su intervención por el escrito de denuncia presentado, no se investigasen las irregularidades producidas.

Y si las circunstancias del caso dificultasen su labor -al afectar al titular del Departamento de Presidencia, del que dependen orgánicamente-, habría que adoptar las medidas precisas para asegurar su necesaria autonomía funcional y evitar que su acción de control pudiera verse entorpecida o bloqueada en una materia, como la de función pública, en la que las decisiones competen, en buena medida, al Departamento de Presidencia.