martes, 3 de enero de 2017

INICIO DE UN NUEVO AÑO DE TRABAJO.



Se abre, con el nuevo año, un horizonte de iniciativas a promover desde esta Asociación, para proseguir nuestra actividad a favor de una función pública profesionalizada y comprometida con los principios constitucionales, y para reclamar de los diferentes responsables políticos un programa decidido que impulse el buen gobierno y la buena administración en el conjunto de las instituciones públicas españolas, y no solo en las aragonesas, pues entendemos que el marco jurídico en el que se desenvuelve nuestra condición de ciudadanos –y al que nos debemos especialmente como servidores públicos- es el ámbito de nuestra norma constitucional, cuya eficacia se proyecta de igual manera sobre la normativa estatal y la normativa autonómica respectiva.

Frente al clima de incertidumbre y pesimismo que parece dominar en amplios sectores de nuestra sociedad, seguimos confiando en la fortaleza de nuestra democracia y en el compromiso mayoritario de los ciudadanos con los valores que representa, sin que ello nos lleve a ignorar problemas y dificultades. Nuestro apoyo a todo lo que representa la Constitución Española de 1978 es inequívoco. Los valores constitucionales y principios democráticos, en los que se condensan las principales conquistas políticas de nuestra sociedad, son el imprescindible marco de referencia y horizonte ético para el debate público sobre los desafíos colectivos a los que hemos de enfrentarnos, sin ceder a las pulsiones autoritarias que están cobrando fuerza dentro y fuera de Europa.

Trabajamos por una democracia exigente, en la que las instituciones funcionen y cumplan con sus respectivos cometidos, respetando el principio de legalidad y sirviendo de forma inequívoca a los intereses generales de los ciudadanos. Defendemos el Estado de Derecho, pues solo desde el compromiso con sus principios entendemos la actividad de las diferentes Administraciones Públicas, que han de contribuir a su realización cotidiana y a su fortalecimiento, generando confianza y seguridad jurídica en el conjunto de la sociedad.

El papel de los servidores públicos es esencial para el desarrollo de las políticas públicas impulsadas por los Gobiernos que cuentan con la confianza parlamentaria –es decir, con el respaldo de los ciudadanos-, pero su actividad ha de ser, al mismo tiempo, una garantía de que la acción de gobierno y la gestión de los asuntos públicos se hace de conformidad con las normas de obligado cumplimiento y desde el respeto a los derechos de las personas.

A partir de estas premisas, y de acuerdo con los objetivos que nos hemos marcado tanto en nuestros Estatutos como Asociación como en los Documentos de Propuestas de Buen Gobierno y Buena Administración, elaborados al inicio de cada legislatura de las Cortes de Aragón, estamos dispuestos a trabajar con toda la intensidad de la que seamos capaces a lo largo de 2017, y animamos a todos los que comportan nuestros planteamientos a colaborar en dicha tarea.


1 comentario:

Anónimo dijo...


Buena suerte para 2017